Polémica por oferta laboral engañosa en reconocido restaurante de Sopó
Un testimonio que se viralizó en redes sociales ha desatado una intensa indignación y debate sobre las prácticas laborales en Colombia, luego de que una persona revelara su experiencia en un proceso de selección para un restaurante ubicado en Sopó, descrito como "una isla". La oferta inicial prometía ingresos de hasta 10 millones de pesos mensuales para un cargo que combinaba funciones de community manager y gerente editorial, pero la realidad final fue completamente distinta.
La ilusión de un salario alto que se desvaneció
Según el relato detallado, durante el proceso de selección se solicitó disponibilidad de miércoles a domingo y se indagó sobre la movilidad del candidato, incluyendo preguntas sobre si contaba con vehículo propio. Sin embargo, cuando llegó la oferta formal, el panorama cambió radicalmente: el salario fijo propuesto fue de apenas 2 millones de pesos, mientras que el resto de los ingresos dependerían exclusivamente de la capacidad de venta del candidato.
Lo más preocupante es que el cargo no era de nivel básico o de entrada. Por el contrario, las responsabilidades descritas abarcaban al menos seis funciones diferentes en una sola posición:
- Dirección editorial completa
- Community manager 360 grados
- Comercial de pauta publicitaria
- Productor de eventos especiales
- Gestor de alianzas estratégicas
- Brand manager de la marca
Todas estas funciones requerían presencia física permanente en el lugar, responsabilidad total sobre la ejecución operativa, los resultados comerciales y la asunción de riesgos empresariales.
El cuestionado uso del término "socio"
El testimonio hace especial énfasis en criticar el uso del término "socio" para describir la relación laboral propuesta. Según se expone claramente, una persona que no tiene capacidad para definir precios, no controla presupuestos operativos, no participa en las utilidades reales del negocio y asume toda la carga operativa no puede ser considerada socia en ningún sentido legítimo.
En realidad, según la denuncia, se trataría de un empleado con metas comerciales exigentes y condiciones laborales precarias, disfrazadas bajo la apariencia de una oportunidad empresarial. El problema fundamental no radica en la existencia de esquemas variables o comisiones por ventas, sino en presentar un salario base extremadamente bajo como una oportunidad atractiva.
Creación de expectativas falsas y decepción final
El proceso completo generó expectativas elevadas durante las entrevistas y requirió desplazamientos y tiempo del candidato, solo para culminar con una oferta salarial que no corresponde al alcance de las responsabilidades ni a la experiencia exigida. Esta práctica, según el testimonio viral, representa un problema creciente en el mercado laboral colombiano.
El caso ha generado un amplio debate en redes sociales sobre la necesidad de mayor transparencia en los procesos de selección y sobre la importancia de que las empresas ofrezcan condiciones laborales justas y acordes con las responsabilidades exigidas. La indignación se ha centrado particularmente en la discrepancia entre lo anunciado inicialmente y lo ofrecido finalmente, lo que muchos usuarios han calificado como publicidad engañosa en el ámbito laboral.
La viralización del testimonio ha puesto sobre la mesa discusiones importantes sobre la valoración del talento profesional, la ética en los procesos de contratación y la necesidad de mecanismos que protejan a los candidatos de prácticas cuestionables durante la búsqueda de empleo en Colombia.