Gobierno defiende incremento del 23,7% en salario mínimo para 2026
El Gobierno nacional se encuentra en la recta final para expedir un nuevo decreto que establezca el incremento del salario mínimo para el año 2026, luego de que el Consejo de Estado suspendiera temporalmente el documento vigente en el marco de una demanda contra el aumento establecido. Han transcurrido ya cuatro de los ocho días de plazo otorgados por el tribunal para establecer un porcentaje transitorio mientras se resuelve el litigio definitivo.
Consenso en defensa del aumento salarial
El pasado lunes 16 de febrero, el presidente Gustavo Petro convocó a la comisión de concertación de políticas salariales y laborales, donde participaron activamente representantes empresariales y trabajadores. Tras esta reunión crucial, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, destacó que se logró una opinión mayoritaria en defensa del incremento del 23,7%, respaldada no solo por el Gobierno sino también por gremios empresariales y centrales obreras.
"Esta es una excelente noticia para los trabajadores colombianos", afirmó Sanguino en declaraciones a medios. "Se fundamenta en evitar generar incertidumbres en el mercado laboral colombiano, considerando que este ingreso adicional ya ha sido incorporado en las dinámicas operativas de las empresas", explicó el funcionario.
Refuerzo argumentativo del salario mínimo vital
El ministro Sanguino detalló que el nuevo decreto incluirá una explicación más clara y detallada sobre la relación entre el salario mínimo y el concepto de salario mínimo vital, vinculándolo directamente con variables económicas fundamentales como:
- Crecimiento económico nacional
- Índices de inflación actualizados
- Niveles de productividad laboral
"Para nosotros es absolutamente claro que el concepto de salario vital tiene carácter prevalente", enfatizó Sanguino. "Buscamos demostrar una articulación coherente entre este concepto fundamental y las variables que exige la legislación vigente".
Batalla legal ante el Consejo de Estado
El Gobierno confirmó que presentará múltiples recursos ante el Consejo de Estado, incluyendo solicitudes de aclaración y súplica, mientras avanza en la expedición del decreto transitorio dentro del plazo establecido. "Reconocemos que la batalla legal está lejos de terminar", admitió el ministro. "Existen 38 demandas activas contra el decreto original, por lo que debemos fortalecer sustancialmente nuestros argumentos y explicaciones técnicas".
Sanguino reforció su posición señalando que el salario vital constituye ya un derecho adquirido, considerando que se han pagado tres quincenas bajo este esquema y que la Corte Constitucional ha establecido precedentes claros sobre la protección del poder adquisitivo de los trabajadores.
Fundamentos del salario mínimo vital
El incremento del 23,7% encuentra su justificación principal en el concepto de salario mínimo vital promovido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que define la remuneración necesaria para satisfacer las necesidades básicas de un trabajador y su familia. Este cálculo multidimensional considera elementos esenciales como:
- Alimentación: Basado en un consumo diario de 2.856 calorías por persona, equivalente a COP 394.819 mensuales individuales o COP 1.288.654 para un hogar de cuatro integrantes.
- Vivienda digna: Con un costo estimado de COP 143.099 por persona, alcanzando COP 587.192 para familias de cuatro miembros.
- Servicios públicos: Con un valor adicional de COP 124.588 mensuales.
- Otros rubros esenciales: Incluyendo salud, educación, transporte, vestimenta, productos de limpieza y comunicaciones, calculados en COP 154.606 por persona.
Según Diego Garzón, jefe de la Oficina de Cooperación y Relaciones Internacionales del Ministerio de Trabajo, el salario mínimo vital y móvil para un hogar de cuatro personas alcanzaría COP 2.982.960. Considerando 1,5 asalariados por familia en promedio, el salario neto mínimo vital se establecería en COP 1.988.640, cifra que contrasta significativamente con el salario mínimo de COP 1.300.000 vigente en 2024.
El argumento central del Gobierno se sustenta en que los ingresos actuales de los trabajadores colombianos se encuentran por debajo de los estándares mínimos establecidos por organismos internacionales como la OIT, posición que la administración Petro defenderá vigorosamente ante el Consejo de Estado en las próximas semanas.



