Asesora de Otty Patiño denuncia acoso laboral y exige acción de la Procuraduría
Denuncia de acoso laboral en Oficina de Paz: asesora pide acción

Funcionaria de la Oficina de Paz denuncia acoso sistemático y exige intervención de la Procuraduría

La abogada Claudia Bueno, integrante del Programa de Minas en la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, ha presentado una denuncia formal por presunto acoso laboral que, según su testimonio, ha sufrido de manera sistemática desde diciembre de 2024. En entrevista exclusiva, la funcionaria reveló detalles preocupantes sobre su situación laboral y criticó la lentitud con que la Procuraduría General de la Nación ha manejado su caso.

Un historial de tratos denigrantes y amenazas

Bueno llegó a trabajar en la oficina del comisionado Otty Patiño en agosto de 2024, luego de un año de proceso de contratación. Desde el inicio, según relata, enfrentó situaciones de maltrato que se fueron intensificando con el tiempo. "Yo era la traductora, la que llevaba el tinto", afirma la abogada, quien describe cómo su jefe directo, Rodrigo Rojas, la humillaba públicamente en diversas ocasiones.

Entre los incidentes más graves, Bueno menciona que Rojas le gritó frente a otros funcionarios que "ponía atención o me iba de la oficina", y en otra oportunidad, delante de una escolta presidencial, le dijo que otra funcionaria tenía más experiencia y no se quejaba como ella. "Ese tipo de cosas cuando se vuelven repetitivas para humillarte, me llevan a entender que mi condición laboral no iba a mejorar", expresa la funcionaria.

La amenaza explícita y la activación de protocolos

El punto de quiebre ocurrió en diciembre de 2024, cuando tras una confusión sobre instrucciones relacionadas con Salvatore Mancuso, Bueno solicitó a Rojas que en el futuro le diera órdenes por escrito. "Él me dijo 'faltaba más que usted me venga a decir a mí cómo le doy órdenes. Usted no me quiere tener de enemigo a mí porque soy muy bueno'", recuerda la abogada, marcando lo que considera la primera amenaza explícita.

Ante esta situación, Bueno se afilió a un sindicato y activó la ruta de violencia de género. El procedimiento establece que se debe citar al presunto agresor para que rinda descargos, y si no atiende los llamados, el caso pasa a la Procuraduría. "Lo de él es violencia de género y acoso laboral", afirma categóricamente la funcionaria.

Procesos disciplinarios y represalias sindicales

Paralelamente, a Bueno le iniciaron un proceso disciplinario por la organización de un evento del que, según ella, la abogada María Paz Lara afirmó inicialmente no tener conocimiento, para luego reconocer que sí estaba enterada. "Ya están practicadas las pruebas, en las que queda claro que yo no hice nada, y yo seguía con mi proceso abierto", señala la asesora.

Además, la funcionaria denuncia que su calificación laboral sufrió una baja por su participación como negociadora sindical. "A ellos les molesta que yo como funcionaria agoto las vías que hay", afirma, destacando que interpuso un recurso ante Talento Humano pero solo recibió silencio como respuesta.

Problemas de salud y negación de teletrabajo

La situación se ha agravado con problemas de salud de Bueno. El 4 de febrero de 2026 recibió la noticia de que un cáncer había reaparecido en su cuerpo con metástasis. Solicitó teletrabajo autónomo para atenderse médicamente, pero enfrentó obstáculos. "El Comisionado no lo quería firmar y Talento Humano tuvo que enviarle un correo para que defina si lo da o no", revela.

Finalmente, aunque Otty Patiño aceptó la solicitud, Bueno se enteró de que miembros del sindicato la habían negado, posiblemente porque divulgaron información sobre su condición de salud. "Lo que considero es que hicieron incurrir en error al comité de Seguridad en el Trabajo", afirma la abogada.

La Procuraduría en la mira

Claudia Bueno ha dirigido sus quejas contra tres funcionarios específicos: Rodrigo Rojas, Otty Patiño y María Paz Lara. Todos los casos, según ella, están radicados en la Procuraduría, específicamente en la Segunda Disciplinaria. Sin embargo, expresa frustración por la falta de avances. "La Procuraduría no ha hecho nada", asegura, mencionando que incluso devolvieron algunos casos alegando no haberlos recibido.

La funcionaria ha escrito directamente al despacho del viceprocurador, Julián Andrés Fernández, solicitando control preferente sobre todos sus casos, pero hasta ahora no ha obtenido respuestas satisfactorias. "Para mí es increíble que la Procuraduría no haya hecho algo en concreto", expresa con decepción.

Un llamado a las autoridades

Como mensaje final, Claudia Bueno dirige un llamado al presidente Gustavo Petro y al procurador Gregorio Eljach. "Espero que la Procuraduría se apersone de mi caso", afirma, añadiendo que si consideran que las pruebas no son concluentes, al menos deberían pronunciarse sobre la vulneración de sus derechos.

La abogada concluye con una reflexión sobre el clima laboral en la administración pública: "La gente no se atreve a hablar porque le da miedo a que la echen", señalando que su caso podría disuadir a otros funcionarios de denunciar situaciones similares.