Artemis II: Los astronautas no reciben sueldos millonarios pese a su histórico viaje lunar
Astronautas de Artemis II no tienen sueldos millonarios

Artemis II: Los héroes espaciales con sueldos terrenales

El pasado lunes a las 5:45 p.m., la misión Artemis II inició su regreso a la Tierra tras un momento histórico: cuatro astronautas permanecieron incomunicados durante más de 40 minutos mientras observaban la cara oculta de la Luna y establecían un nuevo récord de distancia desde nuestro planeta, alcanzando los 406.771 kilómetros.

Un regreso lunar después de 53 años

Este hito marca el retorno de la humanidad a la Luna después de más de cinco décadas, una hazaña que muchos podrían imaginar viene acompañada de compensaciones económicas extraordinarias. Sin embargo, la realidad de los salarios de estos exploradores espaciales es mucho más modesta de lo que se podría suponer.

La tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, no recibe remuneraciones millonarias a pesar de los riesgos extremos que implica su misión. Tampoco existen primas adicionales o contraprestaciones especiales por viajar hasta el punto más lejano jamás alcanzado por seres humanos en el espacio.

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La razón: son empleados públicos

La explicación de esta situación radica en su condición laboral: todos son empleados públicos. La NASA, como agencia del gobierno estadounidense responsable del programa espacial civil y la investigación aeronáutica, contrata a sus astronautas bajo el sistema federal de clasificación.

Estos profesionales se ubican en los niveles GS-13 a GS-14 de la escala gubernamental, lo que se traduce en salarios anuales que oscilan entre US$97.000 y US$162.000, dependiendo principalmente de su experiencia y formación. Los más veteranos pueden acercarse al límite superior de este rango, pero sin alcanzar las cifras astronómicas que algunos podrían imaginar.

Cooperación internacional en Artemis

Una diferencia significativa con las misiones Apolo es la colaboración internacional presente en Artemis. Jeremy Hansen representa a la Agencia Espacial Canadiense, un socio clave en este programa. Su remuneración depende del sistema público canadiense, que también varía según factores como experiencia y rango, manteniéndose dentro de parámetros similares a los de sus colegas estadounidenses.

"Estos astronautas son trabajadores federales", explicó Giovanni González, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. "Su vinculación es directamente con el gobierno federal de los Estados Unidos, no con un estado en particular. Sus escalas de remuneración dependen de formación, títulos y años de experiencia".

Astronautas militares: otra realidad laboral

El académico destacó además la existencia de otro grupo de astronautas: militares activos de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Estos profesionales deben completar toda la preparación habitual de un astronauta y pueden ser asignados a misiones específicas o proyectos de investigación.

"La NASA no solo realiza vuelos espaciales, sino también investigación, en la que muchas veces participan militares", agregó González, señalando la diversidad de perfiles que contribuyen a la exploración espacial.

Así, mientras la misión Artemis II marca un hito histórico en la exploración espacial y rompe récords de distancia, la compensación económica de sus protagonistas se mantiene firmemente anclada en la realidad terrenal de los empleados públicos, demostrando que la verdadera motivación de estos exploradores va más allá de consideraciones financieras.

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