70% de colombianos confía en que más mujeres en liderazgo mejoraría el país según estudio Ipsos
70% de colombianos cree que más mujeres en liderazgo mejoraría el país

Colombia lidera optimismo latinoamericano sobre equidad de género según estudio global

En el marco de los debates contemporáneos sobre igualdad de género y representación femenina, un revelador estudio de la firma internacional de investigación Ipsos arroja datos significativos sobre las percepciones de los colombianos frente al liderazgo de las mujeres en posiciones de poder y responsabilidad.

Mayoría abrumadora respalda liderazgo femenino

La investigación, realizada en 24 países con motivo del Día Internacional de la Mujer, muestra que el 70% de los colombianos cree que el país funcionaría mejor si más mujeres ocuparan cargos de liderazgo y responsabilidad. Este porcentaje posiciona a Colombia entre las naciones con mayor confianza en las capacidades directivas femeninas dentro del panorama latinoamericano.

María Paula Molina, CEO de Ipsos Colombia, explica que "el informe revela que el 61% de los encuestados considera que ya se ha avanzado lo suficiente en igualdad de derechos, con una diferencia marcada entre hombres (65%) y mujeres (58%)". Esta percepción optimista contrasta con realidades persistentes en el mercado laboral colombiano.

Identificación con el feminismo y percepciones generacionales

El estudio también indagó sobre la identificación de la población con el movimiento feminista, encontrando que:

  • Aproximadamente un tercio de los colombianos se declara feminista
  • El 35% de las mujeres se identifica con esta corriente
  • El 32% de los hombres se considera feminista

En cuanto a las expectativas generacionales, el 60% de los colombianos considera que las nuevas generaciones de mujeres tendrán una vida mejor que la de sus padres, un indicador que refleja optimismo sobre el progreso femenino futuro.

Persistencia de brechas y normas tradicionales

A pesar del optimismo generalizado, el informe de Ipsos evidencia que las brechas económicas y laborales siguen siendo un desafío pendiente en la sociedad colombiana. Mientras muchas personas reconocen que las mujeres tienen hoy más opciones en ámbitos personales y de autoestima, persiste la percepción de que los hombres continúan teniendo mayores oportunidades en el mercado laboral.

Las normas tradicionales de género mantienen su influencia, ya que una parte significativa de los encuestados latinoamericanos considera que los hombres se benefician más de los roles asignados históricamente a las mujeres.

Comparación regional e internacional

Al comparar a Colombia con otros países participantes en el estudio, se observan contrastes interesantes:

  1. Argentina: 60% considera suficiente avance en igualdad, 34% se identifica como feminista
  2. Perú: 60% se declara feminista, duplicando la cifra colombiana
  3. México: 66% cree que la igualdad ha alcanzado punto suficiente
  4. Chile: 65% comparte esta percepción optimista
  5. Brasil: 52% considera avances suficientes, pero con mayor identificación feminista

Fuera de América Latina, países como Australia y Estados Unidos muestran proporciones menores de personas que creen en avances suficientes en equidad de género. España presenta menos del 50% con esta percepción, aunque respalda mayor presencia femenina en cargos de responsabilidad.

El caso más extremo es Japón, donde solo el 28% cree en avances suficientes y apenas el 14% se identifica como feminista, evidenciando profundas diferencias culturales en la percepción de equidad de género.

Implicaciones para el futuro laboral colombiano

Este estudio llega en un momento crucial para Colombia, donde el mercado laboral femenino sigue enfrentando brechas significativas en acceso a posiciones de liderazgo, remuneración equitativa y oportunidades de crecimiento profesional. La percepción mayoritaria de que el país mejoraría con más mujeres en cargos directivos contrasta con las realidades estructurales que limitan esta participación.

Los datos sugieren que, mientras la sociedad colombiana muestra una actitud progresista y optimista frente a la equidad de género, persisten desafíos concretos que requieren políticas públicas y cambios organizacionales para materializar estas aspiraciones en realidades tangibles para las mujeres en todos los sectores productivos del país.