El tamal tolimense: más que un plato típico, un indicador económico en Ibagué
En la capital del departamento del Tolima, el humilde tamal ha trascendido su condición de alimento tradicional para convertirse en un verdadero termómetro de la economía local. Este plato emblemático, que durante décadas mantuvo precios estables, hoy refleja con crudeza cómo los incrementos en los costos de producción afectan a los pequeños comercios y a los consumidores.
Una década de estabilidad que llegó a su fin
Marisol Díaz Ortiz, administradora de la tradicional Lechonería La Mona Sixta, revela que durante más de diez años el precio del tamal se mantuvo alrededor de los 5.000 pesos, incluso antes de la pandemia. "Era un precio que todos conocíamos y que permitía a las familias disfrutar de nuestro producto sin mayores preocupaciones", explica la comerciante.
Sin embargo, esta estabilidad comenzó a resquebrajarse progresivamente. Para el año 2026, el panorama es completamente diferente: el precio promedio del tamal en los establecimientos tradicionales de Ibagué ronda los 9.000 pesos, casi el doble de lo que costaba anteriormente.
Los verdaderos culpables del aumento
Contrario a lo que podría pensarse, no son los ingredientes principales como la carne o el pollo los que han impulsado esta escalada de precios. Según los comerciantes consultados, los mayores incrementos provienen de:
- Servicios públicos (agua, luz, gas)
- Costos fijos de operación
- Transporte y logística
- Empaques y materiales
Cristian Patiño, encargado de una lechonería familiar, detalla: "Cuando ofrecemos el tamal acompañado de lechona, el precio puede llegar hasta los 12.000 pesos. Aun así, sigue siendo competitivo frente a otras opciones alimenticias del día a día".
Estrategias de adaptación de los pequeños negocios
Los comerciantes han implementado diversas estrategias para mantener sus negocios sostenibles sin alejar a la clientela:
- Ajustes graduales en lugar de aumentos bruscos
- Absorción parcial de los costos incrementados
- Mantenimiento de la calidad tradicional
- Búsqueda de proveedores más competitivos
"Preferimos subir el precio 'de a poco' antes de trasladar todo el impacto inmediatamente al cliente", comenta uno de los vendedores que prefirió mantener el anonimato.
Un alimento que trasciende las festividades
Pese a los aumentos, el tamal conserva su lugar privilegiado en la mesa ibaguereña. Ya no es un plato reservado exclusivamente para diciembre o celebraciones especiales; se ha convertido en un alimento de consumo diario para muchos habitantes de la ciudad.
Los tolimenses continúan valorando este producto por su capacidad para rendir, por su sabor tradicional y por representar una parte fundamental de su identidad cultural. El tamal, en definitiva, sigue siendo mucho más que comida: es un pedazo de tradición que resiste los embates económicos y se adapta a los nuevos tiempos.