Por qué no debes colocar el microondas sobre la nevera: riesgos y alternativas
Microondas sobre nevera: un error común en la cocina

El error común de ubicar el microondas sobre la nevera

Aunque en muchas cocinas colombianas el microondas se ha convertido en un electrodoméstico indispensable para el día a día, su ubicación puede marcar la diferencia entre un funcionamiento óptimo y problemas constantes. Este aparato, que resuelve desde desayunos apresurados hasta cenas improvisadas, merece un lugar estratégico que garantice su eficiencia y durabilidad.

La incompatibilidad térmica entre nevera y microondas

La práctica de colocar el microondas sobre la nevera, especialmente común en cocinas pequeñas donde el espacio es limitado, representa un error que puede costar caro a largo plazo. La explicación radica en la dinámica térmica de ambos electrodomésticos.

La nevera funciona liberando calor hacia el exterior como parte de su proceso de refrigeración. Este calor, que normalmente se disipa por la parte trasera o superior del aparato, encuentra un obstáculo cuando tiene un microondas encima. La acumulación de temperatura afecta directamente la ventilación natural que necesita la nevera para operar correctamente.

Pero el problema es bidireccional: cuando el microondas está en uso, también genera su propio calor. Esta combinación de temperaturas elevadas crea un ambiente hostil para ambos electrodomésticos, provocando sobrecalentamientos, reducción en la eficiencia energética y, eventualmente, un desgaste prematuro que acorta su vida útil significativamente.

Otros lugares inadecuados para el microondas en la cocina

Además de evitar la parte superior de la nevera, existen otras ubicaciones que aunque parecen prácticas inicialmente, presentan riesgos considerables:

  • Superficies inestables: El microondas requiere una base firme y nivelada para evitar caídas accidentales o derrames internos de alimentos calientes.
  • Directamente en el suelo: Además de ser antihigiénico para un electrodoméstico destinado a alimentos, aumenta el riesgo de contaminación y accidentes.
  • Alturas extremas: Colocarlo demasiado alto incrementa el peligro al manipular recipientes calientes, mientras que ubicarlo muy bajo obliga a posturas incómodas y potencialmente peligrosas.
  • Cerca del fregadero: La combinación de humedad constante y electricidad representa un riesgo eléctrico importante que puede dañar componentes internos.
  • Espacios sin ventilación: Cuando el microondas queda pegado a la pared o dentro de muebles sin espacio para disipar calor, se compromete su funcionamiento y seguridad.

Recomendaciones para una ubicación ideal

Los expertos sugieren buscar un lugar que cumpla con varios criterios esenciales: una superficie estable y nivelada, a una altura cómoda que permita manipular alimentos con seguridad, lejos de fuentes de humedad como fregaderos, y con al menos 10-15 centímetros de espacio libre alrededor para permitir una ventilación adecuada.

En cocinas pequeñas, considerar repisas diseñadas específicamente para microondas o mesas auxiliares puede ser una solución más segura que comprometer el funcionamiento de otros electrodomésticos. La inversión en un espacio adecuado no solo protege los aparatos, sino que también contribuye a la seguridad familiar y al ahorro energético a largo plazo.