Consumo familiar impulsa inflación en Cali durante enero de 2026
La ciudad de Cali registró una inflación anual del 5,33% en enero de 2026, completando así 27 meses consecutivos por debajo del promedio nacional que se ubicó en 5,35%. Este comportamiento refleja un desempeño relativamente favorable para la capital vallecaucana frente al contexto económico del país, aunque presenta preocupantes tendencias en sectores específicos.
Aumentos significativos en sectores clave
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las tres divisiones que registraron los mayores incrementos durante el primer mes de 2026 fueron restaurantes y hoteles, bebidas alcohólicas y tabaco y alimentos y bebidas no alcohólicas. Esta concentración de ajustes en componentes específicos del consumo familiar evidencia patrones preocupantes para la economía local.
Harold Londoño, gerente de Analítica y Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Cali, explicó que "el nivel observado se mantiene por debajo de los máximos históricos registrados en años anteriores, en línea con la moderación gradual del crecimiento del costo de vida, asociada a los efectos acumulados de las decisiones de política monetaria".
Detalles del comportamiento inflacionario
La división de restaurantes y hoteles presentó el mayor incremento con una variación año corrido del 3,06%, superando incluso el resultado nacional del 2,94%. Dentro de este grupo, los aumentos más significativos se observaron en:
- Comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio: 3,38%
- Comidas preparadas fuera del hogar para consumo inmediato: 2,63%
Por su parte, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación del 2,24% en Cali, superior al 1,66% observado a nivel nacional. Este incremento fue impulsado principalmente por productos como:
- Tomate: 27,17%
- Naranjas: 16,96%
- Papas: 15,17%
- Otros tubérculos con aumentos significativos
Análisis de expertos y factores contribuyentes
Óliver Medina, jefe de Control y Precios de Cavasa, señaló que al mercado de la central de abastos ingresaron 2.882 toneladas de alimentos el pasado 8 de febrero, una carga superior a las proyecciones iniciales. Los productos que llegaron con precios más elevados incluyeron:
- Frutas: banano, coco, curuba, fresa, lulo y mango
- Verduras y hortalizas: brócoli, coliflor, aguacate hass, cimarrón, lechuga, guineo, cebolla larga y cebolla cabezona blanca
"Estos alimentos llegaron con incrementos entre el 10% y el 33%, siendo el aguacate hass el que más subió de precio, al pasar de $160.000 el bulto de 55 kilos a $180.000", detalló Medina.
Impacto en el sector empresarial
Harold Londoño agregó que para las empresas de Cali, especialmente las del sector de restaurantes y hoteles, este comportamiento de precios refleja un entorno de mayores costos que suele intensificarse a comienzos de año. El aumento del 23,7% en el salario mínimo "pudo haber incidido en la dinámica de precios, dada la alta participación de la mano de obra en estos sectores".
Sin embargo, el experto aclaró que "los incrementos observados no responden a un único factor. Ajustes en arriendos, servicios públicos, contratos y el aumento en los precios de los alimentos también pudieron generar presiones adicionales, contribuyendo en conjunto a los incrementos registrados en los servicios de alimentación fuera del hogar".
Consecuencias para la economía local
Cuando la inflación se acelera, las empresas enfrentan un aumento en los costos de producción y operación que incluye insumos, transporte, servicios y salarios, presionando significativamente los márgenes de rentabilidad. "Esto complica las decisiones de precios, ya que trasladar los mayores costos al consumidor puede afectar la demanda, especialmente en mercados sensibles al precio", puntualizó Londoño.
Simultáneamente, la inflación reduce el poder adquisitivo de los clientes, lo que tiende a desacelerar las ventas y modificar los patrones de consumo en la región. La misma tendencia al alza presentó la división de bebidas alcohólicas y tabaco, que mostró incrementos relevantes contribuyendo al aumento general del costo de vida en la ciudad.
El indicador presentado por el Dane refleja un aumento considerable frente a enero de 2024 cuando el dato fue de 4,30% y a diciembre de 2025 que registró 4,82%. Este comportamiento heterogéneo entre los distintos grupos de gasto mantiene en alerta a analistas económicos y empresarios de la región.