Consumo de los hogares colombianos alcanza $98,6 billones en marzo, con desaceleración real
El gasto de los hogares en Colombia llegó a los $98,6 billones en marzo de 2026, según datos de Gastometría de la firma Raddar. Esta cifra representa un aumento del 8,07% en términos corrientes comparado con los $91,2 billones del mismo mes en 2025. Sin embargo, al ajustar por inflación, el crecimiento real anual fue del 2,38%, confirmando una moderación sostenida en la dinámica de consumo.
Ocho meses de desaceleración en el gasto real
El informe de Raddar destaca que el crecimiento real del gasto acumula ocho meses consecutivos de desaceleración. En este contexto, los hogares continúan realizando compras, pero a un ritmo más moderado. En términos mensuales, marzo mostró un comportamiento estable frente a febrero, aunque con menor impulso en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Durante el primer trimestre de 2026, el gasto de los hogares creció un 2,48%, un resultado que se alinea con las expectativas del consumo dentro del Producto Interno Bruto (PIB), aunque con diferencias en magnitud. Este desempeño se da en medio de una estabilización típica de inicio de año, luego del mayor gasto observado en el último trimestre de 2025.
Factores clave que influyen en el consumo
Raddar señaló que, aunque el gasto total se mantiene por encima del promedio de los últimos años y en niveles comparables a los del periodo prepandemia, se evidencia una desaceleración progresiva en febrero y marzo. Este comportamiento responde al ajuste habitual de los hogares a nuevas condiciones de ingresos, tarifas y precios al inicio del año.
Entre los factores que inciden en la dinámica de consumo, el informe resalta el papel del crédito. La colocación crediticia total, que incluye tarjetas de crédito, consumo de libre destinación e hipotecario, registró un crecimiento anual del 13,4%. En particular, el crédito con tarjeta de crédito mostró un aumento del 20,5% frente al año anterior, consolidándose como uno de los principales motores del gasto.
Por otro lado, el salario mínimo real presentó un incremento anual del 16,5%, mientras que el salario real por ocupado registró una variación del -0,2%, reflejando diferencias en la evolución de los ingresos laborales.
Impacto de la inflación en las compras frecuentes
En marzo, el comportamiento del gasto también estuvo influenciado por presiones inflacionarias, especialmente en bienes y servicios de compra frecuente. El reporte indica que los alimentos para el hogar lideraron el aumento de precios, impulsados por factores climáticos y mayores costos logísticos. A este rubro le siguió el gasto en vivienda, donde, pese a una menor contribución de los servicios públicos, se mantuvieron presiones al alza en arriendos y artículos para el hogar.
El informe advierte que la inflación en compras frecuentes presenta las mayores variaciones anuales, lo que tiene un impacto directo sobre el gasto cotidiano de los hogares. Además, el deflactor del gasto se ubicó por encima de la inflación general, sugiriendo que los hogares enfrentan una inflación efectiva superior a la medida por los indicadores tradicionales.
Concentración del gasto en bienes esenciales
Durante el primer trimestre, las compras frecuentes representaron cerca del 67% del gasto total de los hogares. Este tipo de consumo, asociado a bienes esenciales, se caracteriza por su rigidez, lo que limita la capacidad de los hogares para ajustar su presupuesto hacia otros bienes y servicios. En este contexto, el gasto se concentró principalmente en categorías como alimentos y transporte.
El análisis histórico muestra que, desde 2023, el gasto de los hogares ha mantenido una tendencia al alza en los primeros trimestres del año, reflejando una capacidad de adaptación frente a las condiciones económicas. No obstante, esta recuperación no ha sido homogénea. Al observar el gasto real por persona, se identifica una mejora leve frente a niveles previos, lo que sugiere que la normalización del consumo ha sido parcial.
Asimismo, el informe señala que el aumento en el peso de las compras frecuentes ha coincidido con una desaceleración en el crecimiento del gasto en periodos recientes. Mientras en 2025 se observó una mayor participación de bienes durables y semidurables, en los últimos meses de 2026 las compras esenciales han retomado protagonismo dentro del presupuesto de los hogares.
Finalmente, el comportamiento de marzo también estuvo marcado por factores estacionales, como el efecto de la temporada escolar, que suele concentrar una mayor demanda en los primeros meses del año, especialmente en febrero. Esto contribuyó a que el tercer mes del año mostrara un menor dinamismo en comparación con periodos anteriores.



