Primark enfrenta una crisis existencial ante el auge de Shein y Temu
La cadena de moda económica Primark, históricamente dominante en el sector de ropa a bajo costo, está perdiendo terreno rápidamente frente a los gigantes del comercio electrónico Shein y Temu. Esta situación se produce en un momento crucial, mientras su propietario, Associated British Foods Plc, considera separar el negocio minorista del conglomerado alimentario que lo alberga desde hace décadas.
Cambio en los hábitos de consumo
Inaaya Khan, una estudiante de 20 años en Londres, representa perfectamente esta transformación del mercado. Tras realizar una compra en Primark, donde adquirió un pijama por aproximadamente 20 libras (un precio significativamente superior a los 12-13 libras que pagaba anteriormente), confiesa que ahora busca alternativas más económicas en línea.
"El precio ha subido muchísimo", afirma Khan, quien ahora recurre a Shein para encontrar las mejores ofertas y considera que marcas como H&M o Zara ofrecen mejor relación calidad-precio que antes.
Este cambio en el comportamiento del consumidor refleja una tendencia más amplia: los compradores, especialmente los jóvenes con presupuestos limitados, están migrando hacia plataformas digitales que ofrecen precios aún más competitivos que los tradicionales minoristas físicos.
Factores económicos y competencia feroz
Las dificultades de Primark se explican por varios factores concurrentes:
- Presión inflacionaria: El aumento generalizado de precios en el Reino Unido y Europa está afectando especialmente a los consumidores de bajos ingresos, que constituyen el público objetivo principal de Primark.
- Competencia online agresiva: Shein y Temu han revolucionado el mercado con precios extremadamente bajos y marketing digital intensivo.
- Rivales tradicionales fortalecidos: Marcas como H&M y Zara han mejorado su posicionamiento en el segmento económico, mientras que Inditex (propietaria de Zara) está introduciendo su propia marca low-cost, Lefties, en el mercado británico.
Las cifras hablan por sí solas: las ventas de Primark se estancaron en 9.500 millones de libras (US$12.800 millones) en su último ejercicio fiscal, con una desaceleración en el crecimiento de beneficios a partir de 2024.
Estrategias de supervivencia y posibles cambios estructurales
Frente a este panorama desafiante, Primark está implementando varias estrategias:
- Expansión física continua: Mantiene planes de apertura de nuevas tiendas, incluyendo una tienda insignia de cuatro plantas en Manhattan que abrirá en primavera.
- Digitalización gradual: Tras años de evitar las ventas online, ahora ofrece opciones de recogida en tienda en el Reino Unido y ha lanzado una aplicación móvil en Italia e Irlanda.
- Campañas de marketing: Colaboraciones con celebridades como Rita Ora y su primera campaña televisiva en el Reino Unido el año pasado.
Paralelamente, AB Foods enfrenta una decisión crucial sobre el futuro de Primark. George Weston, director ejecutivo del conglomerado, ha sugerido que una posible escisión podría beneficiar tanto a Primark como a los otros negocios del grupo (azúcar e ingredientes alimentarios), permitiendo que cada unidad atraiga inversores más especializados.
El desafío regulatorio y el futuro incierto
Weston ha presionado activamente para que el Reino Unido elimine la exención fiscal sobre envíos de bajo valor, de la que dependen Shein y Temu para mantener sus precios competitivos. "Aportan muy poco a Gran Bretaña en términos de inversión en tiendas físicas y empleo", declaró recientemente.
Mientras tanto, los analistas advierten que Primark ha sido demasiado lento en adaptarse al nuevo panorama competitivo. Anubhav Malhotra, analista de Panmure Liberum, señala: "Aunque seas el mejor del mercado, aún tienes que comunicarte con el consumidor".
La encrucijada de Primark simboliza la transformación más amplia del retail: la migración masiva de compradores hacia plataformas digitales, la presión sobre los márgenes de las tiendas físicas y la necesidad de reinventar modelos de negocio que parecían inexpugnables hace apenas unos años.
La decisión final sobre la posible separación de Primark se espera para abril, cuando AB Foods presente sus resultados semestrales, iniciando un proceso que podría extenderse por 18 meses adicionales. El destino de este ícono de la moda económica dependerá de su capacidad para competir en un mercado donde las reglas han cambiado radicalmente.