Cuando Valerie y Daniela Cohen descubrieron el asaí en Brasil, comprendieron que esta baya amazónica representaba mucho más que una moda pasajera en la alimentación saludable. El producto, que se ha convertido en un fenómeno de consumo en ciudades como São Paulo y Río de Janeiro, ha dado origen a una industria multimillonaria basada en ingredientes frescos y bienestar.
Lo que estas hermanas barranquilleras nunca imaginaron es que terminarían liderando la expansión de Oakberry en Colombia. Esta marca, fundada en 2016 en Brasil, ha logrado posicionar el asaí como una alternativa de "fast food saludable", un concepto que cautivó a las empresarias por su simplicidad y potencial de crecimiento.
El inicio de la aventura empresarial
Tras firmar la franquicia maestra en 2020, Daniela y Valerie iniciaron un proceso para entender cómo introducir este producto entre los consumidores colombianos. El reto era doble: ninguna tenía experiencia en el sector gastronómico y debieron aprender desde cero sobre operación, logística, regulación sanitaria e importaciones.
"Hicimos una apuesta realmente grande porque en el momento en que firmamos la franquicia maestra era plena pandemia, cuando todos los restaurantes estaban cerrando. Pero dijimos: esta es una marca que vemos con mucho potencial", comenta Valerie Cohen en entrevista con Portafolio.
Después de varios meses de preparación, en julio de 2021 abrieron su primera tienda física en Bogotá. A diferencia de otros emprendimientos gastronómicos que han optado por cocinas ocultas, las hermanas Cohen decidieron apostar por un espacio donde los consumidores pudieran vivir la experiencia completa de la marca.
Estrategia de posicionamiento y educación al cliente
Murales tropicales, referencias a la Amazonía y una propuesta visual fresca hicieron parte de la estrategia. Pero el trabajo también estuvo enfocado en educar al cliente. Durante los primeros meses, Valerie y Daniela ofrecieron degustaciones y explicaban a los clientes qué era el asaí y cómo podían personalizar los bowls con frutas y toppings.
"La respuesta del mercado fue más rápida de lo esperado. Lo que inicialmente estaba proyectado como un negocio de 12 tiendas en cinco años terminó creciendo a otro ritmo. Hoy, Oakberry suma 32 puntos de venta en Colombia y ya hemos triplicado el plan de expansión original", precisa Valerie.
El modelo de franquicias como motor de crecimiento
La rápida acogida de la marca y el voz a voz entre los consumidores trajeron una nueva oportunidad para Valerie y Daniela Cohen, quienes comenzaron a recibir solicitudes de personas interesadas en abrir franquicias de Oakberry en distintas ciudades del país.
Sin embargo, ese crecimiento también representó un nuevo desafío. Las empresarias no tenían experiencia en el mundo de las franquicias y debieron aprender cómo estructurar un modelo que les permitiera expandirse sin perder la esencia de la marca.
Con el tiempo, entendieron que no podían crecer únicamente con capital propio. Así, el modelo de franquicias se convirtió en la principal herramienta para acelerar su expansión en ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena y Bucaramanga.
Pero el objetivo nunca fue sumar inversionistas pasivos. Todo lo contrario, las hermanas desarrollaron un modelo enfocado en operadores franquiciados, es decir, personas involucradas directamente en la administración y funcionamiento del negocio. Para ellas, cuidar la experiencia del cliente y mantener los estándares de calidad era fundamental.
"No queríamos personas que solo pusieran el dinero y dejaran funcionando el punto como un negocio secundario", explican. Por eso, uno de los requisitos principales es que el franquiciado viva en la ciudad en donde operaría la tienda y que participe activamente en la operación diaria.
A medida que la marca crecía, también fue necesario profesionalizar el proceso de selección. Para ello comenzaron a trabajar con una firma especializada en franquicias y establecieron filtros relacionados con afinidad de marca, vocación de servicio y transparencia financiera.
Desafíos logísticos y proyecciones de ventas
Mientras las tiendas crecían, aparecieron otros retos, especialmente en logística y almacenamiento del producto. "El asaí debe llegar congelado desde Brasil y mantenerse bajo una estricta cadena de frío. En los primeros meses la operación era casi artesanal, pero cuando abrimos la primera franquicia en Medellín tuvimos que mejorar cada uno de los procesos", afirma Daniela Cohen.
Con el paso del tiempo, la operación fue profesionalizándose. Hoy la logística está controlada y estabilizada, lo que les permite abastecer decenas de tiendas en diferentes ciudades del país sin afectar la calidad del producto. De hecho, las empresarias esperan vender cerca de 1,2 millones de bowls de asaí durante este año.
Proyecciones para el 2026
Para seguir impulsando su crecimiento y conquistar nuevos consumidores, Oakberry ha fortalecido su estrategia de posicionamiento en el país a través de alianzas con marcas deportivas y su programa de fidelización, enfocados en construir una comunidad alrededor del producto.
Otra de las decisiones clave ha sido mantener el foco en su producto estrella. Y es que aunque el mercado de comida saludable busca expandirse rápidamente hacia múltiples categorías, Valerie y Daniela han optado por concentrarse principalmente en el bowl de asaí, cuidando la calidad de la receta.
"Este enfoque nos ha llevado a consolidar una base de clientes fieles y convertir a Colombia en uno de los mercados más exitosos de Oakberry en América Latina".
Ahora el objetivo es acelerar nuevamente la expansión. Las empresarias proyectan duplicar las ventas actuales entre finales de 2026 e inicios de 2027, impulsadas tanto por nuevas aperturas como por el crecimiento de las tiendas ya operativas.
La nueva meta contempla llegar con franquicias a ciudades intermedias como Pasto, Villavicencio, Manizales e Ibagué, mientras que Bogotá seguirá siendo prioridad para la apertura de tiendas propias. En Medellín, aseguran, todavía existe un amplio espacio de crecimiento.
Pero el siguiente gran paso estará fuera del país. Valerie y Daniela ya preparan la llegada de la marca a República Dominicana, donde proyectan replicar el modelo que desarrollaron en Colombia: comenzar con tiendas propias y posteriormente avanzar hacia la expansión mediante franquicias.
Para las hermanas, el crecimiento de Oakberry demuestra cómo un producto de nicho puede transformarse en un fenómeno de consumo cuando logra conectarse con nuevas tendencias de bienestar y hábitos de vida saludables. Lo que comenzó como una apuesta en plena pandemia hoy se ha convertido en una operación con decenas de tiendas, miles de clientes y una marca que busca seguir expandiéndose dentro y fuera de Colombia.



