La industria de las fajas en Colombia adopta modelos de economía circular para reducir el impacto ambiental
La economía circular se consolida como un eje estratégico en Colombia, impulsando transformaciones significativas en el sector manufacturero, el cual aporta el 8,10% del valor agregado circular mediante la incorporación de prácticas sostenibles en procesos productivos clave. Uno de los sectores que refleja esta evolución es el de las fajas, un mercado relevante dentro de las exportaciones textiles colombianas, que comienza a implementar modelos circulares basados en eficiencia de insumos, reutilización de plásticos y tratamiento del agua.
El impacto ambiental de la industria textil y la necesidad de cambio
La adopción de modelos circulares adquiere especial importancia al considerar el impacto ambiental de la industria textil a nivel global, responsable del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero y del 4% del consumo de agua dulce en el mundo. Según estimaciones de la Fundación Ellen MacArthur, la transición de un modelo lineal a uno circular en el diseño y fabricación de prendas podría generar beneficios económicos cercanos a los 500.000 millones de dólares, incentivando a las empresas a rediseñar sus operaciones para reducir la huella ambiental sin sacrificar competitividad.
Los tres pilares técnicos de la economía circular en el sector de las fajas
Leidy Grisales, CEO de Entallarte, empresa dedicada a la producción y exportación de fajas, explicó que la estrategia de circularidad se sustenta en tres pilares técnicos fundamentales:
- Optimización inteligente de insumos: Este primer eje se enfoca en la reducción del desperdicio de tela mediante la optimización de trazos de confección, lo que no solo disminuye la generación de residuos textiles, sino que también mejora la eficiencia operativa y el aprovechamiento de materias primas.
- Reutilización de plásticos: El segundo pilar incorpora materiales reciclados, como bases de nylon obtenidas a partir de la reutilización de plásticos. Los polímeros reciclados son sometidos a pruebas de desempeño para garantizar que cumplan con estándares estrictos de compresión, durabilidad y resistencia, asegurando la calidad del producto final.
- Gestión integral del recurso hídrico: El tercer componente implica la implementación de tecnología de última generación para optimizar las relaciones de baño en procesos de tintura, reduciendo progresivamente el consumo de agua potable. Este sistema incluye un esquema de reciclaje hídrico con ciclos de tratamiento y potabilización, avanzando hacia un modelo de vertimiento cero.
Desafíos y proyecciones futuras para la economía circular en el sector
La adquisición de materiales provenientes de desechos y su transformación requieren presupuestos específicos que no todas las empresas pueden asumir a corto plazo, presentando un desafío para la adopción masiva de prácticas circulares. Sin embargo, la visión circular se extiende más allá de la producción, incluyendo estrategias para prolongar la vida útil de las prendas dirigidas al consumidor final.
Para 2027, Entallarte proyecta reemplazar el uso de energía convencional por un sistema de paneles solares, avanzando hacia la descarbonización de sus operaciones. El objetivo es consolidar un modelo en el que la rentabilidad financiera y la protección ambiental converjan, demostrando que la economía circular no solo es viable, sino también estratégica para el futuro del sector textil colombiano, impulsando la sostenibilidad y la competitividad en un mercado global cada vez más consciente del impacto ecológico.