Pasteleros de Bucaramanga enfrentan factura eléctrica millonaria por fenómeno técnico
Un caso que ha generado conmoción en el sector empresarial de Santander se desarrolla en Bucaramanga, donde propietarios de una reconocida pastelería recibieron una factura de energía eléctrica por 49 millones de pesos, apenas un mes después de inaugurar su establecimiento comercial.
El impacto financiero de una factura inesperada
Los hechos ocurrieron en octubre del año pasado cuando Diana Tabares y su pareja, emprendedores del negocio de repostería, abrieron su correspondencia para encontrarse con un cobro que superaba cualquier expectativa razonable. La factura ascendía a 49 millones de pesos, una cifra que según los afectados representa una afectación gravísima a sus finanzas empresariales.
"Para poder pagar casi 50 millones de pesos, el negocio tendría que dejar ganancias de más de 250 millones, algo que no sucede con este emprendimiento", explicó Diana Tabares, visiblemente preocupada por la situación económica que enfrentan.
La explicación técnica detrás del cobro exorbitante
Ruitoque Energía, la comercializadora responsable del servicio en la región, aclaró que el monto elevado corresponde a un cargo regulado por exceso de energía reactiva, definido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). Según la empresa, actúan como intermediarios entre los usuarios y la distribuidora ESSA, facturando lo que ordena la regulación vigente.
La energía reactiva, a diferencia de la energía activa que produce trabajo útil como iluminar u hornear, funciona como un "tráfico fantasma" que circula por la red eléctrica ocupando espacio sin generar producción directa. Equipos industriales como hornos, motores o sistemas de aire acondicionado requieren este tipo de energía para funcionar adecuadamente.
Las consecuencias inmediatas para los empresarios
La situación llegó a un punto crítico cuando, el pasado lunes, la comercializadora llegó a cortar el servicio eléctrico del establecimiento. Para evitar esta medida extrema, los pasteleros tuvieron que negociar un acuerdo de pago que incluyó un desembolso inmediato de 20 millones de pesos y la firma de un compromiso para cancelar los 29 millones restantes en cuotas mensuales.
"Ese día abonamos 20 millones de pesos y firmamos un compromiso mensual para pagar los 29 restantes. Es terrible para cualquier persona, además de pagar la luz normal. Es una locura", relató Tabares, quien señaló que actualmente pagan alrededor de 4,8 millones de pesos mensuales por el servicio regular, más las cuotas adicionales de la multa.
Detalles técnicos del cobro por energía reactiva
Según la explicación detallada de Ruitoque Energía, el cobro específico por energía reactiva ascendió a 31 millones de pesos. La regulación de la CREG establece que cuando un inmueble utiliza las redes eléctricas emitiendo este tipo de energía, puede llegar a pagar hasta 12 veces el valor del kVArh (kilovoltio-amperio reactivo-hora).
En el caso particular de esta pastelería, la entidad explicó que la casa donde iniciaron operaciones ya contaba con ese factor multiplicador por 12, debido a que llevaba emitiendo energía reactiva desde antes de la llegada de los nuevos empresarios. Este factor, sumado a un pico de emisión registrado entre el 28 de octubre y el 14 de noviembre, generó el cobro extraordinario.
Controversia sobre la atención al problema
Diana Tabares aseguró que hubo una "lavada de manos" por parte de la comercializadora, pues aunque les explicaron que lamentaban la situación, argumentaron que el dinero no iba directamente a la entidad sino que respondía a regulaciones establecidas. La empresaria también mencionó que les ofrecieron bonos para empleados que pudieran consumir en la pastelería, pero considera que esta compensación nunca se materializó.
Frente a las denuncias sobre demoras en la reparación del daño que generó el exceso de energía reactiva, Ruitoque Energía respondió que el reporte se realizó el 11 de noviembre y que para el 14 del mismo mes ya estaba completamente solucionado el problema técnico.
El fenómeno de la energía reactiva en el sector comercial
Cuando un negocio genera demasiada energía reactiva, la red eléctrica se congestiona y se ve obligada a transportar más corriente de la necesaria, lo que incrementa las pérdidas técnicas y afecta la calidad del servicio general. Por esta razón, la regulación colombiana establece un cobro específico para incentivar que los usuarios corrijan cualquier exceso en este tipo de energía.
Este caso en Bucaramanga ilustra cómo fenómenos técnicos complejos pueden tener consecuencias financieras devastadoras para pequeños y medianos empresarios, especialmente aquellos que inician operaciones en locales con instalaciones eléctricas que ya presentaban problemas previos.
