Empresarios colombo-ecuatorianos unen voces frente a crisis comercial bilateral
En medio de la escalada de medidas arancelarias entre los gobiernos de Colombia y Ecuador, los sectores empresariales de ambos países han manifestado su profunda preocupación por las consecuencias económicas y han hecho un llamado urgente al diálogo. El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) emitieron un comunicado conjunto donde advierten sobre los efectos negativos en el empleo, la producción y las cadenas regionales de valor.
Rueda de prensa conjunta en Bogotá busca postura unificada
Los líderes gremiales de Colombia y Ecuador ofrecerán este lunes 2 de marzo una rueda de prensa conjunta en la Sala de Juntas de la Andi en Bogotá. El objetivo principal será presentar ante los medios de comunicación una posición coordinada frente a las recientes medidas comerciales adoptadas por ambos gobiernos, las cuales han generado una tensión sin precedentes en la relación bilateral.
En su declaración, los gremios empresariales señalaron: "Reconocemos que la seguridad en zonas fronterizas es un tema relevante que requiere atención constante y cooperación entre Estados. A la vez, consideramos imprescindible resguardar la estabilidad económica y la integración productiva como pilares para el bienestar de las poblaciones de ambos países".
Exministros y actual gobierno se pronuncian sobre la crisis
La situación ha motivado también la reacción de doce exministros de Comercio Exterior y de la Producción de Colombia y Ecuador, quienes mediante un comunicado conjunto abogaron por una salida técnica y expresaron su preocupación por el escalamiento de las restricciones comerciales. Entre los firmantes colombianos se encuentran figuras como María Claudia Lacouture, Ximena Lombana, Ángela María Orozco y Germán Umaña Mendoza.
Por su parte, la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Morales Rojas, declaró: "Yo siempre he estado abierta al diálogo, a las salidas diplomáticas. Nosotros consideramos que aún tenemos las puertas abiertas para seguir hablando con Ecuador y buscar la vía del diálogo. Sin embargo, nosotros tenemos, también, unas medidas que son aranceles, en una medida de reciprocidad, de equilibrio económico, pero creemos que hay que buscar otros caminos".
Origen y consecuencias de la guerra arancelaria
El conflicto comercial comenzó en enero de este año cuando el gobierno ecuatoriano decidió elevar al 30% los aranceles para productos colombianos, afectando a aproximadamente 2.700 empresas nacionales. Esta medida incluyó un aumento en la tarifa del transporte de petróleo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote).
Colombia respondió con medidas recíprocas:
- Elevación del 30% en aranceles para 73 subpartidas arancelarias ecuatorianas
- Suspensión de las transacciones de energía hacia Ecuador, que cubría el 12% de la demanda energética del país vecino
La situación se agravó posteriormente cuando Ecuador incrementó los aranceles al 50%, profundizando una crisis que afecta un intercambio comercial estimado en 3.000 millones de dólares y que impacta directamente en el empleo de aproximadamente 200.000 personas en ambos países.
Llamado a la Comunidad Andina y perspectivas futuras
Los gremios empresariales han hecho un llamado explícito a priorizar el diálogo técnico e institucional como vía para superar esta coyuntura. Advierten que incrementos arancelarios adicionales podrían intensificar las afectaciones con impactos directos sobre consumidores y economías locales.
La ministra Morales confirmó que Colombia ya instauró una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) contra Ecuador, la cual ha sido admitida. Mientras tanto, los exministros recomiendan a las autoridades de ambos países retomar y honrar los compromisos en el marco de la CAN, subrayando la importancia histórica y estratégica de la relación comercial bilateral.
Los empresarios concluyen su comunicado reiterando su "disposición para contribuir, desde el ámbito técnico y productivo, a la construcción de soluciones en beneficio de ambos países", enfatizando que la cooperación binacional es fundamental para preservar condiciones de estabilidad regional.
