El Gobierno de Ecuador anunció que, a partir del 1 de junio, reducirá al 75 por ciento los aranceles que había impuesto a productos colombianos. Esta decisión se produce solo cuatro días después de que entrara en vigor un arancel del 100 por ciento, decretado por el presidente Daniel Noboa, quien argumentó que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, no combatía con suficiente contundencia el narcotráfico en la frontera común.
Medida busca cooperación bilateral
Según un comunicado de la Presidencia ecuatoriana, la reducción arancelaria responde a la “apertura” del Gobierno de Noboa para “avanzar en mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad”, con el objetivo de promover “una mayor articulación entre ambos países” y fortalecer “el desarrollo de la zona fronteriza”.
Antecedentes de la tensión comercial
Las relaciones entre Bogotá y Quito se han deteriorado en los últimos meses, con cruces de acusaciones sobre el manejo del narcotráfico y la seguridad en la frontera de 586 kilómetros. La guerra comercial comenzó en enero, cuando Noboa anunció una “tasa de seguridad” del 30 por ciento a las importaciones colombianas, vigente desde el 1 de febrero, hasta que Colombia mostrara un “compromiso real” contra el narcotráfico y la minería ilegal.
Colombia respondió con medidas similares, cortando la interconexión eléctrica con Ecuador y cerrando su frontera terrestre a varios productos ecuatorianos. Ecuador, por su parte, incrementó de 3 a 30 dólares el precio por barril del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de uno de sus principales oleoductos. En marzo, elevó los aranceles al 50 por ciento y, un mes después, al 100 por ciento, “tras constatar la falta de implementación de medidas concretas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”.
Incidentes diplomáticos y militares
El conflicto también incluyó acusaciones directas entre Noboa y Petro, lo que llevó a ambos gobiernos a llamar a consultas a sus embajadores. En marzo, militares ecuatorianos bombardearon supuestos campamentos de bandas criminales en la frontera con Colombia, con apoyo de Estados Unidos. Una de las bombas cayó en un campo de cultivos de coca en Colombia, aunque no detonó.
La relación se tensó aún más cuando Petro calificó al encarcelado exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado por corrupción, como un “preso político”. Noboa, a su vez, acusó a Petro de haberse relacionado con personas cercanas al narcotraficante José Adolfo Macías (‘Fito’), líder de Los Choneros, durante una visita a Manta en 2025, algo que el mandatario colombiano niega.
El episodio más reciente ocurrió el pasado miércoles, cuando Noboa señaló a Petro por haber impulsado una supuesta incursión de guerrilleros colombianos en territorio ecuatoriano. Petro respondió instando a Noboa a “dejar de creer mentiras” y propuso un encuentro en la frontera para “construir la paz”.
Con información de EFE.



