Análisis exhaustivo: La economía colombiana enfrenta un preocupante estancamiento
Tras un crecimiento del 2,6% durante el año pasado que ya estaba por debajo de las expectativas, la actividad económica colombiana ha frenado aún más su ritmo. Durante enero, el Indicador de Seguimiento de la Economía (ISE) apenas avanzó un 1,55% frente al mismo mes de 2025, revelando una desaceleración preocupante que afecta múltiples sectores productivos.
Sectores en terreno negativo: una radiografía preocupante
Mientras la administración pública y defensa (4,49%), los servicios de luz, gas y agua (3,06%) y el comercio (2,59%) lograron mantenerse en terreno positivo, otros sectores clave reportaron cifras alarmantes. El sector agropecuario y la minería sufrieron una caída del 2,39%, con el exministro de Agricultura Andrés Valencia advirtiendo que "la locomotora del agro se está desacelerando poco a poco".
Factores como la revaluación del peso, la menor producción de grano y la caída de los precios internacionales están afectando especialmente al café, que hasta hace poco jalonaba los buenos resultados del sector agrícola. A este difícil escenario se suma un incremento en los costos de fertilizantes debido al conflicto en Irán, creando un panorama que no parece optimista según los expertos.
Retrocesos generalizados en sectores productivos
Los resultados negativos también alcanzaron a las actividades financieras y de seguros, que bajaron 1,29%, mientras las industrias manufactureras y la construcción retrocedieron 0,97%. Al analizar los datos del ISE ajustados por efecto estacional, la situación resulta aún más preocupante: la actividad económica no crece desde julio del año pasado, y enero de 2026 es 1,6% menor que aquel mes.
Entre julio y enero, las caídas son notables: la industria y construcción retroceden 4,2%, mientras las actividades primarias (agro y minerales) reportan una disminución del 3,2% en esos seis meses. Las actividades financieras y de seguros registraron un retroceso aún más fuerte del 4,6% en este período comparativo.
Optimismo moderado en el sector financiero
Pese a los datos negativos, Alejandro Lobo, jefe de Estudios Económicos de Asobancaria, aclaró que la situación de los establecimientos de crédito no es tan crítica. Según su análisis, este resultado ha estado más influenciado por las aseguradoras, afectadas por el aumento en reclamaciones de pólizas debido a la emergencia invernal actual.
"Si bien el ISE comenzó en negativo, no somos pesimistas con lo que le depara al sector financiero el resto del año", aseguró Lobo, destacando que los bancos arrancaron bien en solvencia, desembolsos y cartera. Desde Asobancaria proyectan que el sector podría cerrar el año con un crecimiento cercano al 3,5%, superior al promedio de la economía colombiana, aunque advierten sobre la necesidad de revisar temas regulatorios y las emergencias económicas decretadas recientemente.
Industria: múltiples factores de asfixia
El panorama en la industria es considerablemente más complejo. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, señaló que la caída responde a una "conjunción de factores" que han asfixiado al sector, incluyendo incrementos en costos laborales, aranceles del 50% por la guerra comercial con Ecuador, pérdida de competitividad por la caída en la tasa de cambio, y la crisis del gas que obliga a importaciones con costos elevados.
Además, la industria enfrenta la llegada de productos extranjeros a "precios de remate", especialmente desde China tras el cierre de mercados en Estados Unidos. Mac Master celebró los recientes decretos del Ministerio de Comercio que fijan aranceles a importaciones de acero (35%) y cerámicas (25%), aunque aclaró que las cifras del ISE aún no contemplan ese efecto.
El líder gremial fue contundente al afirmar que "el Gobierno no ha sido amigo de la industria ni de la producción nacional", enfatizando la necesidad de contar con un gobierno que entienda que no es posible sacar adelante un país sin desarrollo productivo y empresarial.
Construcción: desfases y cuellos de botella
En el sector construcción, la caída de enero está directamente asociada a una menor ejecución de obra, aunque esta dinámica no afecta por igual a todos los segmentos. María Consuelo Araújo, presidenta de la CCI, destacó que la infraestructura de transporte ha mostrado mayor resiliencia relativa, manteniéndose en terreno positivo.
Sin embargo, existe un desfase preocupante: varios proyectos 4G han reducido su ritmo al acercarse a etapas finales, mientras las iniciativas 5G aún no entran plenamente en fase constructiva. A esta coyuntura se suman cuellos de botella en licenciamiento ambiental, gestión predial y consultas, así como condiciones de financiamiento más exigentes que retrasan obras fundamentales.
Para Araújo, la recuperación del sector pasa obligatoriamente por acelerar la ejecución, destrabar procesos con cronogramas definidos, garantizar estabilidad jurídica en contratos (especialmente en APP), y asegurar condiciones de financiamiento adecuadas. "La infraestructura no es un fin en sí mismo: es la vía para cerrar brechas, mejorar la competitividad y facilitar la vida cotidiana de millones de colombianos", enfatizó.
Vivienda: crisis estructural en mínimos históricos
La realidad del sector vivienda es particularmente complicada. Según Guillermo Herrera, presidente de Camacol, el sector se encuentra en una recesión técnica tras acumular 10 trimestres consecutivos de contracciones en su valor agregado. "Los niveles de actividad están en mínimos históricos", advirtió, revelando que 2025 cerró con apenas 115.000 unidades iniciadas, el nivel más bajo desde 2012.
Para Herrera, estas cifras responden no solo a altas tasas de interés e inflación de años anteriores, sino a la incertidumbre generada por el Gobierno Nacional, la suspensión de programas como Mi Casa Ya, y un incremento de hasta el 15% en costos de construcción impulsado por el alza del salario mínimo y el encarecimiento de materiales.
Mientras para los industriales los aranceles han sido un alivio, para los constructores significan presión adicional: las barras corrugadas, insumo más importante, deberán pagar arancel de hasta 35%. "Esos factores están generando desincentivos a la inversión", manifestó Herrera, señalando que el año pasado se cancelaron 31.000 unidades que se iban a lanzar al mercado y los desistimientos superaron las 30.000 viviendas VIS.
Hoja de ruta para la reactivación económica
Frente a este complejo panorama, los expertos coinciden en la necesidad de una hoja de ruta clara para reactivar la economía. Guillermo Herrera propuso revertir políticas arancelarias "nocivas", recuperar incentivos de ahorro en cuentas AFC, promover compra de vivienda por extranjeros, y agilizar trámites de habilitación de suelos en los POT.
Desde la industria, Bruce Mac Master insiste en la necesidad de un gobierno que comprenda que "la única forma de producir bienestar, riqueza, oportunidades, trabajo e incluso impuestos es con un sector productivo muy exitoso", citando el caso de China como ejemplo.
Mientras tanto, en construcción, María Consuelo Araújo enfatiza que la recuperación pasa por acelerar ejecución y destrabar procesos, garantizando que los proyectos "entren en obra y le cumplan a la gente". El sector financiero, aunque moderadamente optimista, advierte sobre la necesidad de revisar temas regulatorios y reducir la incertidumbre para la inversión.
El desafío es claro: superar los múltiples cuellos de botella que afectan a la economía colombiana requiere coordinación, políticas coherentes y, sobre todo, un entendimiento compartido de que el desarrollo productivo es fundamental para el bienestar nacional. Con sectores clave operando en mínimos históricos y perspectivas de crecimiento limitadas, la ventana para implementar medidas efectivas de reactivación se reduce cada mes que pasa sin avances significativos.



