En 2025, el crédito de consumo y el microcrédito en Colombia estuvieron marcados por operaciones pequeñas, rápidas y ajustadas a las necesidades cotidianas de los hogares. Así lo reveló un análisis de FGA Fondo de Garantías, con datos de TransUnion, construido a partir de una muestra representativa del comportamiento del crédito en el país.
Resultados principales del estudio
El estudio muestra que el 67% de la participación se concentró en créditos con plazos de hasta 6 meses, mientras que el 65% correspondió a desembolsos de hasta $1 millón. Esto evidencia que, más que financiar grandes compras, buena parte del crédito formal se usó para resolver gastos inmediatos, sostener el consumo o atender necesidades de corto plazo.
La radiografía también encontró que las personas con ingresos de hasta 1 salario mínimo concentraron el 39% de la participación, mientras que quienes ganan entre 1 y 2 salarios mínimos representaron el 32%. En conjunto, los hogares con ingresos de hasta 2 salarios mínimos reunieron el 71% del mercado observado.
El crédito como herramienta del día a día
El análisis de FGA Fondo de Garantías señala que el 81% de los créditos fue tomado por personas de estratos 1, 2 y 3. Para estos hogares, el crédito aparece como una herramienta clave para administrar la liquidez, resolver gastos y acceder a bienes o servicios en el corto plazo.
“El dato de fondo no es solo que predominan los montos bajos o los plazos cortos; es que el crédito formal se está usando, sobre todo, para resolver el día a día de los hogares. Esa lectura dice mucho sobre cómo se está moviendo hoy la economía real de los colombianos”, señaló David Bocanument, presidente de FGA Fondo de Garantías.
El estudio también muestra diferencias según el nivel socioeconómico. En los estratos 1, 2 y 3, el 66% de la participación se concentró en desembolsos de hasta $1 millón. En los estratos 4, 5 y 6, ese porcentaje bajó a 53%. En contraste, los créditos superiores a $10 millones tuvieron una participación del 9% en los estratos 1, 2 y 3, frente al 18% en los estratos 4, 5 y 6. Esto confirma que los montos bajos predominan en todos los segmentos, pero que los créditos de mayor valor ganan espacio a medida que aumenta el nivel socioeconómico.
Mujeres y adultos de 26 a 40 años lideraron
Otro hallazgo relevante es la alta participación femenina. En 2025, las mujeres concentraron el 60% del crédito observado, frente al 40% de los hombres. Para FGA Fondo de Garantías, este dato destaca el papel de las mujeres en la dinámica económica nacional.
Por edad, el grupo de 26 a 40 años tuvo la mayor participación, con el 41%. Le siguieron las personas entre 51 y 70 años, con 19%; los menores de 25 años, con 17%; y el grupo de 41 a 50 años, con 20%.
En conjunto, los resultados muestran un mercado menos asociado a grandes decisiones de gasto y más conectado con la administración cotidiana de los hogares. Según el análisis, la coincidencia entre montos bajos, plazos cortos y alta participación de ingresos medios y bajos refleja una economía en la que el financiamiento formal se ha integrado a las necesidades del día a día.



