Una investigación publicada en The Journal of Nutrition reveló que la combinación específica de fibra fermentable y ácidos grasos omega-3 podría activar mecanismos naturales de autodestrucción en las células del colon, un proceso conocido como ferroptosis. El estudio, que incluyó experimentos con cultivos celulares, modelos animales y un ensayo piloto en adultos sanos, sugiere que el efecto protector se produce cuando ambos nutrientes se consumen de manera conjunta.
La ferroptosis como objetivo biológico en el colon
La ferroptosis es un tipo de muerte celular regulada que se caracteriza por la acumulación de procesos oxidativos en los lípidos de la membrana celular. Depende de la presencia de hierro y especies reactivas de oxígeno, y actúa como un mecanismo de defensa natural para eliminar células potencialmente peligrosas, reduciendo así la probabilidad de formación de tumores. En el contexto del cáncer colorrectal, uno de los tumores más frecuentes a nivel mundial, la alteración de este proceso puede permitir la supervivencia de células indeseadas. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), en 2022 se diagnosticaron 1,93 millones de nuevos casos y se registraron 904.000 muertes por esta enfermedad.
Resultados de los experimentos en células, ratones y humanos
El equipo liderado por Robert Chapkin, profesor distinguido de Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas en la Universidad de Texas A&M, evaluó la acción conjunta de estos nutrientes en tres modelos distintos. En el laboratorio, la combinación de ácido docosahexaenoico (DHA), un omega-3 presente en el aceite de pescado, y butirato, un ácido graso producido por la microbiota intestinal al fermentar la fibra, redujo la viabilidad de las células del colon de ratón y aumentó la peroxidación lipídica, un marcador clave de ferroptosis. Chapkin destacó que "sus efectos son más que aditivos" y que, en modelos preclínicos, "multiplicaban los resultados de una forma muy sugerente", suprimiendo el cáncer de colon.
En ratones, una dieta rica en aceite de pescado y pectina durante tres semanas elevó los niveles de precursores de muerte celular regulada en las células del colon, en comparación con un grupo control alimentado con aceite de maíz y celulosa. Los análisis indicaron que la activación fue específica de los colonocitos, sin afectar otros tipos celulares. En humanos, el ensayo incluyó a 30 adultos sanos de entre 50 y 75 años, quienes consumieron durante 30 días 33 gramos diarios de fibra soluble de maíz y 7,7 gramos de ácidos grasos omega-3. Las muestras mostraron un incremento en la expresión de genes vinculados a la ferroptosis al combinar ambos nutrientes, mientras que en el grupo control, que recibió maltodextrina y aceite de maíz, se observó el patrón opuesto.
Implicaciones para la dieta y la prevención
Los autores subrayaron que el principal efecto protector se demostró con mayor claridad en modelos animales y celulares, y advirtieron que el ensayo en humanos fue de pequeña escala y se realizó en adultos sanos, por lo que los resultados no son extrapolables de forma directa a personas con cáncer colorrectal o con alto riesgo. No obstante, el estudio recomienda priorizar fuentes alimentarias como pescado azul, legumbres, manzanas y cereales de grano entero, en lugar de suplementos, ya que el tipo de fibra y de grasa parece tener un peso particular en el efecto observado. Dietas que integran ambos componentes, como la mediterránea o la pesco-vegetariana, se asocian con un menor riesgo de cáncer de colon. Los investigadores resaltaron la necesidad de estudios futuros en poblaciones de riesgo para evaluar el impacto y definir recomendaciones basadas en evidencia clínica.



