La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) ha dado luz verde a la incorporación de un nuevo proyecto de regasificación en el campo Chuchupa-Ballena, ubicado en La Guajira, mediante la figura de cambio menor. Esta decisión busca agilizar la evaluación y autorización de iniciativas estratégicas relacionadas con la importación y regasificación de Gas Natural Licuado (GNL), una tecnología fundamental para aumentar la disponibilidad de gas natural en el país.
¿Qué implica la figura de cambio menor?
La figura de cambio menor permite integrar nuevas actividades dentro de proyectos que ya cuentan con licencia ambiental, siempre que se verifique que los impactos ambientales y las medidas de manejo correspondientes ya estén contemplados en el instrumento ambiental vigente. De esta manera, se facilita la expansión de infraestructura sin necesidad de iniciar un proceso de licenciamiento desde cero.
Proyectos de regasificación en la costa Caribe
Hasta la fecha, la Anla ha autorizado cinco proyectos de regasificación en el Caribe colombiano, distribuidos en los siguientes puntos: el Terminal Marítimo y Petrolero de Coveñas, el Puerto Carbonífero en la Ensenada de Alcatraz, el Terminal del Servicio Público Multipropósito, los campos de producción de gas Chuchupa, Ballena y Riohacha en La Guajira, y el Terminal de importación, regasificación y potencial exportación de GNL de Puerto El Cayao.
Estos proyectos se localizan en los departamentos de Córdoba, Bolívar, Magdalena y La Guajira, y están diseñados para conectarse al Sistema Nacional de Transporte (SNT) de gas, con el objetivo de mejorar la cobertura y la disponibilidad del energético en diversas regiones del país.
Evaluaciones en curso
Además, la autoridad ambiental está evaluando la ampliación de la capacidad de regasificación de Puerto El Cayao, una nueva licencia ambiental para la construcción y operación del Terminal de Importación de GNL – Ciénaga LNG, y la incorporación de un proyecto de regasificación en el marco del Terminal Portuario Río Córdoba.
Para la importación de gas, los proyectos requieren permisos de múltiples entidades, como la Dirección General Marítima (Dimar), las Corporaciones Autónomas Regionales y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). La función de la Anla en estos procesos consiste en evaluar los impactos ambientales asociados a estas actividades sobre ecosistemas marinos, pesca artesanal, fauna y comunidades étnicas y no étnicas costeras.
¿En qué consiste la regasificación y cómo se utiliza en Colombia?
La regasificación es el proceso mediante el cual el Gas Natural Licuado (GNL), que se almacena y transporta a temperaturas extremadamente bajas para reducir su volumen, se transforma nuevamente a estado gaseoso utilizando unidades flotantes especializadas (FSRU). Esto permite su incorporación al Sistema Nacional de Transporte de gas (SNT).
Dependiendo de la tecnología empleada, el proceso puede operar mediante sistemas abiertos o cerrados. En los sistemas abiertos se utiliza agua de mar como fuente de calor, lo que genera procesos de captación y descarga controlada al medio marino. En cambio, en los sistemas cerrados el fluido recircula internamente sin necesidad de realizar vertimientos al entorno.
El Sistema Nacional de Transporte de gas
El SNT es la red que permite movilizar el gas desde los campos de producción hasta los centros de consumo en Colombia. Está conformado por miles de kilómetros de gasoductos, estaciones de compresión y puntos de conexión que enlazan los puntos de producción con ciudades, industrias, plantas termoeléctricas y empresas distribuidoras.
La regulación y supervisión del sistema involucra a varias entidades. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) define las reglas del mercado y las condiciones de acceso a la infraestructura, mientras que la Superintendencia de Servicios Públicos vigila la prestación del servicio. Por su parte, el Consejo Nacional de Operación de Gas Natural (CNO Gas) y el Gestor del Mercado coordinan aspectos técnicos y comerciales para asegurar el funcionamiento eficiente de la red.
El SNT es administrado por siete empresas de transporte, cada una de las cuales opera y comercializa su red de gasoductos. Las dos organizaciones con la mayor red son la Transportadora de Gas Internacional (TGI) y Promigas. En los últimos años, TGI ha atendido la demanda de la zona andina, mientras que Promigas ha suplido las necesidades de la región Caribe.



