Perú mantiene crecimiento económico del 3% anual pese a una década de inestabilidad política
Perú crece 3% anual pese a inestabilidad política

La resiliencia económica de Perú frente a la turbulencia política

En un fenómeno que desafía las expectativas convencionales, Perú ha logrado mantener un crecimiento económico sostenido del 3% anual durante los últimos dos años, con proyecciones idénticas para lo que resta de 2026 y todo 2027. Este desempeño resulta particularmente notable considerando que el país sudamericano ha atravesado una década marcada por una profunda inestabilidad política, con ocho presidentes diferentes en casi diez años.

Fundamentos macroeconómicos sólidos

Según expertos consultados, la clave de esta resiliencia económica reside en reformas estructurales implementadas en los años 90, tras una crisis de hiperinflación. El economista Elmer Sánchez explica que estas reformas incluyeron la autonomía del Banco Central y una disciplina fiscal que ha permitido mantener la deuda pública en un 30% del PIB y un déficit fiscal del 2%.

Carlos Posada, director ejecutivo del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima, identifica cuatro pilares fundamentales que sostienen la economía peruana:

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  • Disciplina macroeconómica con una política monetaria técnicamente consistente
  • Apertura comercial con más de 22 acuerdos vigentes
  • Fortaleza exportadora con 60% de ventas en minería metálica
  • Inversión privada que representa el 18% del PIB

El papel crucial del Banco Central

El reconocimiento es unánime hacia el Banco Central de Perú, cuya autonomía ha sido determinante. Su presidente, Julio Velarde, lleva 20 años en el cargo, habiendo presenciado el paso de diez presidentes diferentes. Esta continuidad técnica ha contenido la inflación alrededor del 2% (por debajo del techo marcado) y ha mantenido la deuda estatal por debajo del límite del 38% del PIB.

Crecimiento lastrado por la inestabilidad

Los analistas coinciden en que, sin la inestabilidad política, Perú podría estar creciendo a tasas mucho más elevadas. Sánchez señala que "justamente ahora que tenemos los términos de intercambio más altos de la historia", el PIB peruano debería estar expandiéndose "cerca de 5% a 6%".

La inestabilidad política y la inseguridad ciudadana están generando sobrecostos operativos reales, especialmente para las medianas y pequeñas empresas, y erosionan la confianza de los inversionistas. Posada advierte que "Perú puede seguir creciendo con estos lastres, pero no puede crecer todo lo que debería mientras los cargue".

Contexto electoral y perspectivas

Las recientes elecciones presidenciales han confirmado una segunda vuelta entre Keiko Fujimori (16,9% de votos válidos) y Rafael López Aliaga (14,7%), lo que representa un giro hacia la derecha en el panorama político peruano. La jornada electoral estuvo marcada por problemas logísticos que impidieron el voto de 52.261 personas en Lima.

El próximo mandatario, que gobernará durante el período 2026-2031, enfrentará el desafío de consolidar la estabilidad política sin comprometer los fundamentos económicos que han permitido a Perú navegar exitosamente a través de una década turbulenta. Los expertos confían en que un período presidencial completo de cinco años permitiría desarrollar políticas públicas más efectivas de corto y largo plazo.

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