Asocolflores prioriza mantener 240 mil empleos formales en floricultura colombiana
Laura Valdivieso, la nueva presidenta de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), ha enfatizado la responsabilidad del gremio en asegurar la estabilidad laboral de aproximadamente 240 mil empleos formales que genera el sector. Según sus declaraciones, esta cifra representa el sustento de más de 727 mil colombianos, considerando que cada hogar rural está compuesto, en promedio, por 3,03 personas.
"Es nuestra responsabilidad asegurar esos 240 mil empleos, seguir creciendo, pero también impactar socialmente a todas esas familias que derivan su sustento de este sector", afirmó Valdivieso. Destacó que, a pesar de los desafíos económicos, no se han registrado pérdidas significativas de empleo, manteniendo niveles similares a los del año anterior.
Retos del sector floricultor en un contexto de costos crecientes
Uno de los principales retos que enfrenta la floricultura colombiana es mantener los niveles de empleo en un entorno donde los costos laborales han aumentado considerablemente. Valdivieso señaló que factores como la entrada en vigencia de la reforma laboral, el incremento del 23,7% en el salario mínimo para 2026 y la reducción de la jornada laboral han presionado los gastos del sector.
"Esta es una actividad intensiva en mano de obra, y el cincuenta por ciento de nuestros costos corresponden precisamente al talento humano", explicó la presidenta de Asocolflores. Agregó que este tema tiene múltiples aristas que son críticas para manejar el futuro del sector, con la sostenibilidad social como uno de sus pilares fundamentales.
Importancia de la floricultura para el empleo rural y las mujeres
La floricultura se consolida como una de las fuentes de empleo formal más importantes del campo colombiano, desempeñando un papel crucial en la economía rural. Este sector es especialmente relevante para las mujeres cabeza de familia, quienes constituyen la mayor parte de la fuerza laboral en las plantaciones de flores.
Valdivieso subrayó que la prioridad del gremio es continuar trabajando para asegurar los 240 mil empleos formales que genera la industria, todos ellos con contratos legales y beneficios sociales, contribuyendo así a la estabilidad económica de miles de hogares.
Desafíos adicionales: revaluación del peso y aranceles en EE.UU.
Además de los costos laborales, el sector floricultor enfrenta otros desafíos significativos, como la revaluación del peso colombiano y los aranceles impuestos por Estados Unidos, que afectan la competitividad de las empresas exportadoras. Estos factores económicos externos representan obstáculos adicionales para la industria en un mercado global cada vez más competitivo.
A pesar de estos retos, las flores colombianas han logrado posicionarse en 100 mercados internacionales, demostrando la resiliencia y calidad del producto. No obstante, Valdivieso enfatizó la necesidad de seguir abriendo puertas y diversificando la actividad para asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo.
En resumen, la floricultura colombiana, bajo el liderazgo de Asocolflores, se enfrenta a un panorama complejo pero mantiene su compromiso con la generación de empleo formal y el impacto social positivo en las comunidades rurales, priorizando la sostenibilidad como eje central de su estrategia futura.



