Agroindustria del aceite en Paraguay inicia el año con señales de recuperación
La agroindustria del aceite en Paraguay comienza el año 2026 con claras señales de recuperación, según los datos más recientes de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales. Durante el mes de enero, las industrias nacionales procesaron un total de 110.842 toneladas de soja, cifra que supera significativamente el promedio observado en los últimos tres años.
Diversificación en el procesamiento de oleaginosas
De acuerdo con el boletín estadístico de la Cappro, la molienda de otras oleaginosas mostró un crecimiento particularmente destacado. El procesamiento de cultivos como la canola y el tung prácticamente se duplicó, pasando de 4.397 toneladas en enero de 2025 a más de 8.115 toneladas en el primer mes del presente año. Este incremento refleja una mayor diversificación dentro del complejo industrial paraguayo, fortaleciendo la capacidad productiva del sector.
Recuperación tras años de dificultades
El desempeño actual se apoya en la recuperación observada durante el 2025, año que marcó un punto de inflexión para el sector tras varios ejercicios caracterizados por la caída en los niveles de industrialización. Según la Cámara Paraguaya de Procesadores, la mejora respondió principalmente a condiciones externas más favorables para la agroindustria paraguaya, permitiendo revertir un ciclo afectado por:
- Volatilidad internacional en los mercados
- Problemas de competitividad estructural
- Ausencia de políticas públicas orientadas a consolidar el procesamiento interno
La normalización climática y productiva permitió además que la molienda del 2026 iniciara dentro de los plazos habituales, evitando retrasos operativos que en años anteriores habían condicionado negativamente el desempeño industrial.
Expectativas positivas para el sector
Durante enero, el volumen procesado de soja implicó la utilización del 29% de la capacidad instalada del sector. Este nivel representa una reducción de cuatro puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior, explicada por dos factores principales:
- Un leve descenso en el volumen molido específicamente de soja
- La ampliación de la capacidad industrial disponible tras el reinicio de operaciones de la planta de CAHPSA
A pesar de esta disminución porcentual, el indicador se mantiene por encima del promedio registrado para el arranque de año en los últimos tres ejercicios, lo que refuerza las perspectivas de expansión para los próximos meses. La gremial proyecta que la utilización industrial aumentará progresivamente a medida que avance la cosecha, considerando el flujo sostenido de soja hacia las plantas procesadoras y los puertos de exportación.
Cosecha récord y perspectivas económicas
El sector inicia el año con expectativas particularmente favorables ante una campaña agrícola que avanza sin contratiempos significativos. Las estimaciones más optimistas apuntan a una producción superior a 11,5 millones de toneladas de soja al cierre del 2026, volumen que podría consolidar nuevamente al complejo sojero como uno de los principales motores de la economía paraguaya.
La Cappro sostiene que, de mantenerse las condiciones externas observadas en el último año, Paraguay tendrá margen para incrementar sustancialmente el procesamiento local de materia prima agrícola. Este fortalecimiento permitiría mejorar la generación de valor agregado, crear más empleo industrial y aumentar las divisas que ingresan al país.
El desempeño de la molienda de oleaginosas aparece así como un indicador adelantado del dinamismo económico paraguayo, en un contexto donde la industrialización agrícola gana protagonismo dentro de la estrategia de desarrollo productivo del país. La recuperación del sector no solo beneficia a los productores y procesadores, sino que tiene efectos multiplicadores en toda la cadena de valor agroindustrial.
