Tenis en crisis: Destanee Aiava anuncia retiro a los 25 años y denuncia racismo y misoginia
Destanee Aiava se retira del tenis denunciando racismo y misoginia

Destanee Aiava abandona el tenis profesional con contundentes acusaciones

La tenista australiana Destanee Aiava, actualmente ubicada en el puesto 321 del escalafón mundial de la WTA, ha anunciado de manera sorpresiva que la temporada 2026 será su última como profesional del tenis. Con apenas 25 años de edad, la deportista tomó la decisión de retirarse mediante un comunicado publicado en sus redes sociales, donde no solo explicó sus motivos personales, sino que lanzó duras críticas contra la cultura predominante en este deporte.

Denuncias contra el sistema del tenis

En su declaración, Aiava no se limitó a anunciar su retiro, sino que aprovechó la oportunidad para señalar directamente lo que considera graves problemas estructurales dentro del mundo del tenis. La australiana acusó al deporte blanco de mantener una cultura "racista, misógina, homofóbica y hostil" hacia quienes no encajan en los moldes tradicionales establecidos.

"A todos los miembros de la comunidad del tenis que me hicieron sentir inferior: váyanse a la mier**. A todos los apostadores que me enviaron mensajes de odio o amenazas de muerte; a quienes se sientan detrás de las pantallas en las redes sociales y comentan sobre mi cuerpo; y al deporte que se esconde tras una supuesta elegancia y valores de caballerosidad", escribió con contundencia la tenista en su comunicado.

Comparación con relación tóxica

Uno de los aspectos más llamativos de su declaración fue la comparación que estableció entre su relación con el tenis y una relación sentimental tóxica. Aiava describió cómo continuaba compitiendo principalmente por un sentido de obligación hacia sí misma y hacia quienes la habían apoyado a lo largo de su carrera, pero también por el miedo a tener que comenzar desde cero fuera de las canchas.

"No sabía quién era fuera del tenis. Siempre buscaba algo que me trajera paz en lugar de tristeza. La vida no está hecha para vivirla en la miseria o a medias", afirmó la deportista, revelando la profunda crisis personal que atravesaba.

Reconocimiento de aspectos positivos

A pesar de la dureza de sus críticas, Aiava también reconoció los aspectos positivos que le había brindado su carrera tenística. La australiana destacó que el deporte le permitió visitar lugares con los que muchas personas solo sueñan, forjar grandes amistades y contar su historia desde una plataforma privilegiada.

Sin embargo, hizo un balance honesto de lo que el tenis también le había quitado: "Pero también me ha quitado cosas: mi relación con mi cuerpo, mi salud, mi familia y mi autoestima", confesó la tenista, mostrando la complejidad de su experiencia profesional.

Reflexiones sobre el retiro

Sobre su decisión de retirarse a una edad temprana para los estándares del tenis profesional, Aiava expresó: "Tengo 25 años, cumplo 26 este año y me siento muy atrasada respecto a los demás, como si estuviera empezando desde cero. También tengo miedo. Pero eso es mejor que vivir una vida desalineada o estar rodeado de comparaciones constantes y perderse a uno mismo".

La tenista también manifestó sentirse honrada por haber podido inspirar a niños y niñas que se identifican con ella, demostrando que es posible perseguir sueños incluso en espacios que no fueron originalmente diseñados para personas como ella.

Impacto en el mundo del tenis

Las declaraciones de Destanee Aiava llegan en un momento particularmente sensible para el tenis mundial, donde recientemente otras figuras como Aryna Sabalenka e Iga Swiatek también han expresado críticas contra ciertas reglas y prácticas del deporte. El retiro de Aiava y sus denuncias ponen sobre la mesa cuestionamientos profundos sobre la cultura, los valores y las prácticas discriminatorias que podrían estar presentes en el tenis profesional.

La valentía de la australiana al hablar abiertamente sobre estos temas, incluso al costo de terminar prematuramente su carrera, representa un llamado de atención para las autoridades del tenis mundial y para la comunidad deportiva en general sobre la necesidad de revisar y transformar aspectos culturales que podrían estar excluyendo o dañando a deportistas que no encajan en los moldes tradicionales.