Ilia Malinin ejecuta histórico backflip prohibido y lleva oro a EE.UU. en patinaje olímpico
El patinador artístico estadounidense Ilia Malinin, de 21 años, protagonizó un momento histórico en los Juegos Olímpicos de Milán Cortina 2026 al ejecutar un backflip o salto mortal hacia atrás, una maniobra que había estado prohibida en competiciones oficiales durante casi medio siglo. Su asombrosa actuación no solo lo colocó al frente en el programa corto de la categoría individual masculina, sino que contribuyó de manera decisiva a que el equipo de Estados Unidos se adjudicara la medalla de oro en la prueba por equipos de esta prestigiosa competencia internacional.
Una maniobra espectacular que cautivó al público
El salto, realizado durante el programa libre de la competencia, generó una ovación unánime del público y los presentes en la pista, quienes quedaron maravillados por su espectacularidad y precisión técnica. Entre los asistentes, destacó la reacción del tenista Novak Djokovic, quien se mostró visiblemente impresionado tras presenciar la hazaña. Malinin ejecutó la maniobra con un aterrizaje impecable en una sola cuchilla, demostrando un control excepcional que sorprendió a propios y extraños.
Este movimiento representa la primera vez en la historia olímpica que un backflip se realiza de manera legal bajo las reglas actuales del patinaje artístico, marcando un hito sin precedentes en este deporte. La prohibición, que duró décadas, se basaba en consideraciones de seguridad, ya que la maniobra era vista como demasiado peligrosa para la integridad física de los atletas.
Historia de una prohibición de 50 años
La historia del backflip en el patinaje artístico se remonta a principios de la década de 1970. Fue ejecutado por primera vez en un evento olímpico por el estadounidense Terry Kubicka durante los Juegos de Innsbruck 1976. Sin embargo, al año siguiente, la Unión Internacional de Patinaje (ISU) decidió vetarlo oficialmente, argumentando riesgos excesivos para los deportistas.
Durante décadas, el salto estuvo asociado a maniobras audaces pero fuera del reglamento. Un ejemplo notable ocurrió en Nagano 1998, cuando la patinadora francesa Surya Bonaly realizó un backflip y aterrizó sobre una sola cuchilla, pero fue penalizada porque la maniobra seguía siendo ilegal en ese momento. Esta situación cambió para la temporada 2024-2025, cuando la ISU decidió levantar la prohibición, permitiendo su inclusión en secuencias de patinaje, aunque sin sumar puntos técnicos obligatorios.
Impacto en la competencia y legado futuro
La ejecución de Malinin no solo fue un acto de valentía y habilidad, sino que también tuvo un impacto tangible en los resultados. Su desempeño ayudó a consolidar la victoria del equipo estadounidense en la prueba por equipos, asegurando la medalla de oro en un contexto de alta presión y competencia feroz. Este logro resalta cómo la innovación y el coraje pueden redefinir los límites del deporte, inspirando a futuras generaciones de patinadores.
La decisión de la ISU de permitir el backflip bajo ciertas condiciones refleja una evolución en las normas del patinaje artístico, equilibrando la seguridad con la creatividad atlética. Malinin, con su actuación, ha demostrado que es posible integrar movimientos históricamente vetados de manera segura y efectiva, abriendo nuevas posibilidades para la expresión artística y técnica en este deporte.