Trump garantiza participación iraní en Mundial 2026 tras diálogo con presidente de FIFA
En un giro significativo para el fútbol internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró al máximo dirigente del fútbol mundial que la selección de Irán será acogida sin restricciones durante el Mundial 2026 que se celebrará en Norteamérica. La revelación fue hecha pública este miércoles 11 de marzo por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a través de sus redes sociales.
Compromiso directo entre mandatarios
Según el dirigente italosuizo, durante una conversación telefónica mantenida la noche del martes, Trump reiteró personalmente que el equipo iraní es bienvenido para disputar el torneo en territorio estadounidense. "Durante nuestra conversación, el presidente Trump ha reiterado que el equipo iraní es bienvenido, sin duda, para disputar el torneo en Estados Unidos", escribió Infantino en su cuenta de Instagram, confirmando así el compromiso del mandatario norteamericano.
Este anuncio llega en un contexto particularmente delicado, ya que apenas unas semanas atrás existían serias dudas sobre la participación iraní en la máxima cita futbolística debido a:
- Los recientes ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero
- La posterior escalada del conflicto en Oriente Medio
- Las declaraciones iniciales del presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj
Posición inicial iraní y respuesta estadounidense
Horas después del inicio de la ofensiva militar, Taj había planteado abiertamente la posibilidad de un boicot iraní al Mundial, cuestionando la viabilidad de enviar a la selección nacional a territorio estadounidense. "¿Quién en su sano juicio enviaría a su selección nacional a un sitio como ese?", declaró entonces en televisión nacional, reflejando la tensión del momento.
La postura inicial de Trump, expresada en una entrevista con el medio Político el 3 de marzo, parecía menos conciliadora: "Me da completamente igual. Creo que Irán es un país duramente derrotado. Están al límite de sus fuerzas". Sin embargo, el diálogo directo con Infantino ha marcado un cambio significativo en la posición oficial estadounidense.
Contexto geopolítico y logístico
La selección iraní, conocida como Team Melli, forma parte del Grupo G del Mundial 2026, donde se enfrentará a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Aunque el torneo se organizará conjuntamente entre Estados Unidos, México y Canadá, los tres partidos de fase de grupos de Irán están programados en territorio estadounidense:
- Dos encuentros en Los Ángeles
- Un partido en Seattle
Algunos analistas habían mencionado la posibilidad de que Estados Unidos negara el acceso al equipo iraní por razones de seguridad, especialmente considerando que sus partidos se disputarían en grandes centros urbanos con importantes medidas de protección.
El fútbol como puente diplomático
Infantino, quien fue el único dirigente deportivo presente en la investidura de Trump y mantiene una relación cercana con el mandatario, enfatizó el papel unificador del deporte: "Todos necesitamos, más que nunca, un evento como la Copa del Mundo de la FIFA para unir a la gente, y agradezco sinceramente al presidente de Estados Unidos su apoyo, porque demuestra una vez más que el fútbol une al mundo".
Esta no es la primera vez que Infantino reconoce públicamente a Trump, ya que el año pasado le entregó un "Premio FIFA de la Paz" cuyos criterios de adjudicación nunca fueron completamente especificados.
Precedentes históricos y contexto regional
De no participar Irán en el Mundial 2026, sería la primera vez desde 1950 que un equipo clasificado se retira de la fase final del torneo, cuando tanto Francia como India declinaron participar en el Mundial de Brasil.
El anuncio se produce en un momento de particular sensibilidad para el deporte iraní, luego de que la semana pasada varias jugadoras de la selección femenina solicitaran asilo en Australia tras participar en la Copa de Asia, después de que la televisión estatal las criticara por no cantar el himno nacional antes de un partido.
Este compromiso de Trump con la participación iraní representa un paso significativo en la diplomacia deportiva internacional y podría tener implicaciones más amplias en las relaciones entre ambos países, marcadas históricamente por tensiones políticas y diferencias ideológicas profundas.
