Enfrentamiento directo entre Tapia y Milei por presunta corrupción en el fútbol
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio 'Chiqui' Tapia, lanzó un ataque frontal contra el Gobierno del presidente Javier Milei, acusándolo de impulsar una campaña de debilitamiento institucional contra la entidad rectora del fútbol profesional argentino.
Acusaciones de presión política y operaciones empresariales
En un comunicado oficial de la AFA, Tapia afirmó categóricamente: "El fútbol argentino es de sus clubes, de sus socios y de sus hinchas. No será cooptado por operaciones políticas ni por intereses empresariales que pretenden convertir a nuestras instituciones en mercancía". Esta declaración responde directamente a las iniciativas judiciales que desde el Gobierno se han iniciado contra él y la AFA por supuesta corrupción y otros delitos.
El dirigente deportivo aseguró que la AFA "no será sometida a una veeduría ilegítima, fundada en hechos falsos o tergiversados y dictada con una finalidad política ajena a la ley". Esta posición surge tras la decisión de la Inspección General de Justicia (IGJ) de revisar los balances en las cuentas de la entidad rectora del fútbol profesional argentino.
Conflicto por modelo de gestión deportiva
Según Tapia, la presión ejercida por el Gobierno de Milei obedece a "una política pública que busca imponer las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), a través del debilitamiento institucional de la AFA, la principal defensora del modelo de clubes sociales". El presidente de la AFA acusó de parcialidad, a favor del Ejecutivo, al titular de la IGJ, Daniel Vítolo, y anunció que presentarán recursos ante la Justicia para frenar la medida de inspección.
En su mensaje al público futbolístico, Tapia enfatizó: "Quieren que seas cliente, pero sos parte. Quieren que seas espectador, pero sos protagonista. Porque sin vos no hay clubes. Sin vos no hay historia. Sin vos no hay fútbol. El fútbol argentino es del pueblo. Y el pueblo no se vende".
Contexto de la investigación judicial
La tensión entre el Gobierno argentino y la AFA se encuentra en su punto más álgido. El comité de clubes integrantes de la AFA decidió suspender los partidos programados entre el 5 y 8 de marzo, en protesta por la citación a la cúpula de esta organización ante la Justicia, en calidad de investigados, por la supuesta retención ilegal de aportes previsionales y otros tributos.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) presentó una denuncia contra la AFA por una operación de más de 19.300 millones de pesos (más de 14 millones de dólares), relacionada con retenciones impositivas y aportes a la seguridad social. En el contexto de esa investigación, el juez de lo Penal y Económico, Diego Amarante, citó a Tapia y otros integrantes de la cúpula directiva de la AFA a prestar declaración indagatoria.
Divergencias ideológicas y modelo deportivo
La confrontación entre los líderes Milei y Tapia, quienes se encuentran en las antípodas ideológicas, se intensificó por la intención del Ejecutivo de avanzar con un modelo de sociedades anónimas deportivas en el fútbol, que fue rechazado de plano por la AFA y la mayoría de los clubes argentinos.
Este enfrentamiento representa uno de los conflictos institucionales más significativos entre el poder político y el deportivo en Argentina, con implicaciones profundas para el futuro del fútbol en el país sudamericano.



