Un partido intenso eclipsado por la polémica arbitral
Lo que prometía ser un cierre electrizante de la fecha 15 de la Liga BetPlay I-2026 terminó convertido en un auténtico escándalo que sacude los cimientos del fútbol colombiano. En el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, Junior y Deportivo Cali protagonizaron un duelo de alto ritmo y emociones, pero todas las miradas se desviaron hacia las decisiones arbitrales difíciles de explicar que marcaron el desarrollo del encuentro.
El triunfo 2-1 del conjunto 'azucarero' pasó completamente a un segundo plano ante una serie de acciones polémicas que pusieron en el ojo del huracán al árbitro central José Ortiz y al equipo del VAR liderado por Keiner Jiménez. La credibilidad del arbitraje colombiano vuelve a estar en entredicho tras este episodio que ha generado indignación generalizada.
La jugada que desató el caos: confusión total con las tarjetas
Corría el minuto 25 cuando se produjo la acción más controversial del compromiso. En una situación de pelota quieta, Jermein Peña del Junior cayó al suelo tras recibir un golpe en el rostro. El juez central José Ortiz decidió no sancionar falta y permitió que el juego continuara. Sin embargo, antes del cobro del saque de esquina, el defensor barranquillero forcejeó visiblemente con Julián Quiñónes del Deportivo Cali.
En ese momento, Ortiz intervino mostrando tarjeta amarilla a ambos jugadores, lo que generó de inmediato la reacción explosiva del equipo vallecaucano. La razón era contundente: Peña ya había sido amonestado previamente al minuto 17, por lo que correspondía sin lugar a dudas su expulsión inmediata con tarjeta roja.
Los jugadores del Cali rodearon masivamente al árbitro exigiendo la segunda amarilla y la consecuente expulsión. En medio del desconcierto general, Ortiz hizo un gesto tratando de indicar que la amonestación no era para Peña, sino únicamente para Quiñónes. Esta explicación resultó inverosímil para todos los presentes, incluyendo al entrenador Rafael Dudamel quien pidió aclaraciones sin obtener respuestas convincentes.
El VAR: presente en lo dudoso, ausente en lo evidente
La polémica no se limitó a esa acción confusa. Minutos antes, al minuto 20, el VAR a cargo de Keiner Jiménez llamó a revisión por un supuesto penal de Jannenson Sarmiento por una mano que generó serias dudas entre los especialistas. Finalmente, se sancionó la pena máxima a favor del Cali, aunque Avilés Hurtado falló estrepitosamente el cobro enviando el balón por encima del arco.
Lo más grave, sin embargo, fue el silencio absoluto del VAR en la jugada de la doble amarilla. Una situación que, según el reglamento básico del fútbol internacional, debió terminar obligatoriamente con Junior jugando con diez hombres. Ni Ortiz, ni sus asistentes, ni el equipo del VAR corrigieron este error fundamental que cambió completamente la dinámica del partido.
Reacciones contundentes: "Uno de los errores más increíbles"
La indignación no tardó en trasladarse fuera del campo de juego. La cuenta especializada 'El VAR Central' fue contundente en su análisis público, calificando lo ocurrido como "uno de los errores arbitrales más increíbles que se haya visto en el país en el tiempo reciente". En sus declaraciones, fueron más allá al señalar: "Para nada de acuerdo con el penal que sancionan a favor de Cali. Eso no puede ser jugada de VAR. Kéiner Jiménez buscó hormigas y Ortiz le copió. Y luego: le saca una segunda amarilla a Peña y ¡se arrepiente! porque recuerda que ya estaba amonestado. No es serio".
Incluso compararon esta jugada con otros hechos polémicos recientes en el fútbol colombiano, asegurando que está al mismo nivel de confusión arbitral que los peores episodios registrados en los últimos años.
Posturas encontradas en los vestuarios
Más allá de la polémica, Deportivo Cali logró un triunfo clave en Barranquilla con un doblete de Steven "Titi" Rodríguez, quien se consolidó como la figura indiscutible del compromiso. En rueda de prensa, Rafael Dudamel sorprendió con una postura mesurada frente a los errores arbitrales: "Reconoció que se había equivocado por su primera impresión... es un gran árbitro en el que se puede confiar plenamente", declaró el técnico venezolano.
Desde el lado del Junior, la sensación fue completamente distinta. Teófilo Gutiérrez no ocultó su inconformidad tras la derrota, asegurando que el Cali "no mereció" la victoria y cuestionando tanto el planteamiento del rival como el arbitraje de José Ortiz: "Vinieron a hacer su juego, por momentos exageraron en las jugadas, se tiraban mucho. Después todo el trámite lo manejó el árbitro en las equivocaciones, en la toma de decisiones malas", expresó el delantero experimentado.
Consecuencias inmediatas y próximo desafío
Con este resultado polémico, Junior se ubica en la quinta posición de la tabla con 25 puntos, mientras que el Deportivo Cali consolida su posición en la zona alta del campeonato. El próximo reto para el equipo barranquillero será de carácter internacional: enfrentará al poderoso Palmeiras de Brasil el próximo miércoles en el estadio Jaime Morón de Cartagena, por la primera fecha del Grupo F de la Copa Libertadores.
Lo ocurrido en el Romelio Martínez representa un nuevo golpe severo a la credibilidad del arbitraje en el fútbol colombiano. La falta de consistencia, los errores evidentes y la poca intervención efectiva del VAR reabren un debate que se repite jornada tras jornada. La confianza en la justicia deportiva queda nuevamente en entredicho, mientras aficionados, jugadores, entrenadores y medios de comunicación exigen respuestas claras y soluciones concretas para evitar que estos episodios sigan manchando la imagen del fútbol nacional.



