Futbolistas del Rangers de Glasgow sufren ataques racistas tras partido
Los jugadores del Rangers de Glasgow, Emmanuel Fernandez y Djeidi Gassama, han presentado una denuncia formal por los insultos racistas que recibieron durante el fin de semana. Los ataques ocurrieron después del empate que el equipo consiguió el domingo frente al Livingston, un resultado que complica sus aspiraciones de ganar la liga escocesa.
La reacción de los afectados en redes sociales
Ambos deportistas compartieron en sus perfiles de redes sociales los mensajes ofensivos que les fueron enviados. Emmanuel Fernandez, delantero nacido en Inglaterra pero que representa internacionalmente a Nigeria, respondió con una sola palabra: "Asqueroso". Fernandez había anotado el segundo gol de su equipo en el partido contra el Livingston.
Por su parte, Djeidi Gassama publicó un emoticono que representa vómito como respuesta a las comparaciones con un mono que recibió en su cuenta de Instagram. Estas publicaciones evidencian el nivel de agresión al que se enfrentaron los jugadores.
Investigaciones policiales en marcha
La policía escocesa confirmó a la cadena pública BBC que está investigando activamente estos incidentes. Simultáneamente, las autoridades británicas informaron este lunes que también están realizando las pesquisas necesarias para identificar a los responsables de los insultos racistas.
Estas investigaciones no se limitan al caso del Rangers, ya que la policía está siguiendo pistas sobre ataques similares contra otros futbolistas de la Premier League, incluyendo a Hannibal Mejbri, Wesley Fofana, Tolu Arokodare y Romaine Mundle.
Un problema recurrente en el fútbol
Este incidente se suma a una serie de casos de racismo registrados recientemente en el fútbol europeo. La UEFA ya ha tomado decisiones anteriores respecto a situaciones similares, como el caso de Gianluca Prestianni, demostrando que este sigue siendo un problema persistente en el deporte.
Las autoridades deportivas y policiales enfrentan el desafío de erradicar estas conductas que manchan la imagen del fútbol y afectan profundamente a los jugadores que las sufren.