Cuatro futbolistas de la Premier League denuncian insultos racistas en redes sociales
Futbolistas de Premier League denuncian racismo en redes

Futbolistas de élite enfrentan oleada de racismo digital en Inglaterra

Cuatro destacados jugadores de la Premier League han alzado sus voces este fin de semana para denunciar una serie de insultos racistas recibidos a través de plataformas digitales. Los futbolistas afectados son Hannibal Mejbri del Burnley, Wesley Fofana del Chelsea, Tolu Arokodare del Wolverhampton Wanderers y Romaine Mundle del Sunderland, quienes han expuesto públicamente los abusos sufridos tras sus respectivos encuentros deportivos.

Los casos específicos y las reacciones institucionales

El primero en manifestarse fue Hannibal Mejbri, quien compartió mensajes ofensivos recibidos en su cuenta de Instagram después del empate entre Burnley y Chelsea. "Estamos en 2026 y aún hay gente así. Educaos y educad a vuestros hijos, por favor", declaró el futbolista tunecino. El Burnley respondió inmediatamente con un comunicado contundente:

  • Denuncia formal presentada ante la policía y autoridades competentes
  • Notificación a Meta, matriz de Instagram, sobre la publicación racista
  • Compromiso de colaboración con la Premier League para identificar responsables
  • Apoyo total al jugador por parte del club y su afición

Wesley Fofana, defensa francés del Chelsea, también reportó abusos racistas tras recibir una tarjeta roja en el mismo partido. "Es 2026 y nada cambia. A esta gente nunca la castigan. Hacéis grandes campañas contra el racismo, pero nadie hace nada", expresó con frustración el jugador, quien compartió capturas de pantalla con mensajes que incluían emoticonos de monos y expresiones denigrantes.

Más víctimas y consecuencias inmediatas

Tolu Arokodare, delantero nigeriano del Wolverhampton, se sumó a las denuncias después de fallar un penal decisivo. "Es increíble que juguemos en una era en la que la gente tiene tanta libertad para comunicar tal racismo sin consecuencias", afirmó el futbolista, destacando la necesidad de acciones colectivas contra la discriminación.

El caso más extremo fue el de Romaine Mundle, extremo del Sunderland, quien optó por eliminar completamente su cuenta de Instagram tras recibir insultos racistas. El club emitió una declaración enfática: "El comportamiento horroroso de varios individuos es inaceptable y no será tolerado por este club bajo ninguna circunstancia".

Marco legal y precedentes judiciales

En Inglaterra, el envío de mensajes racistas a través de redes sociales constituye un delito penal con posibles consecuencias graves:

  1. En 2021, Scott McCluskey recibió 14 semanas de prisión suspendida por mensajes racistas a Marcus Rashford, Bukayo Saka y Jadon Sancho
  2. En 2023, Antonio Neill fue condenado a cuatro meses de prisión y tres años sin acceso a eventos deportivos por insultar a Ivan Toney
  3. En 2024, Shaun Tuck enfrentó quince semanas de cárcel y seis años de prohibición estadio por comentarios racistas en Facebook

Las penas pueden incrementarse significativamente cuando el abuso racial ocurre en persona, como demostró el caso de diciembre de 2023 donde un individuo recibió seis meses de prisión por insultar a Rio Ferdinand.

Respuestas institucionales y contexto internacional

Kick It Out, principal organización contra el racismo en el Reino Unido, calificó el fin de semana como "atroz" y exigió acciones concretas: "Los jugadores no pueden tolerar esta clase de comportamientos. Ni ellos ni nadie". La Premier League, por su parte, ofreció cooperación total con las investigaciones policiales y recordó las posibles consecuencias deportivas y legales.

Estos incidentes ocurren pocos días después de que Vinícius Júnior denunciara insultos racistas por parte de Gianluca Prestianni durante un partido de Champions League, lo que provocó la activación del protocolo antirracismo y detuvo el encuentro por varios minutos.

La recurrencia de estos casos evidencia un problema estructural que trasciende fronteras y competiciones, planteando desafíos urgentes para las instituciones deportivas, plataformas digitales y autoridades judiciales en la lucha contra la discriminación racial en el fútbol moderno.