El fin de una era en el Manchester City parece estar cerca. Sin confirmación oficial, en Inglaterra coinciden en la inminente salida de Pep Guardiola, quien dejaría huérfano al cuadro citizen tras una década de éxitos en la que conquistó 20 trofeos, siendo el más importante la Champions League de 2023.
Una salida por la puerta grande
El diario británico Daily Mail encendió la mecha el pasado lunes por la noche al anunciar la noticia que los seguidores del City temían, y esta se propagó rápidamente en la prensa británica y mundial. Pep Guardiola, quien transformó al equipo celeste en un gigante gracias a futbolistas emblemáticos y al poderío económico de su propietario emiratí, se dispondría a abandonar el barco al final de la temporada, tras el último partido de la Premier League el próximo domingo.
Preguntado al respecto, Guardiola ha repetido con insistencia que le quedaba un año de contrato, pero sin la contundencia necesaria para poner fin a las especulaciones. Antes de anunciar su adiós, este martes Pep dirigirá a su equipo en Bournemouth con el objetivo de alargar el desenlace del título al próximo domingo, que de conseguirlo sería un broche de oro.
La vitrina de trofeos del City se ha llenado con veinte títulos en los diez años de Guardiola en el banquillo, seis de ellos en el campeonato más exigente del mundo, sin olvidar la Champions League de 2023, la primera en la historia del club del noroeste de Inglaterra.
Maresca, ¿discípulo y sucesor?
Guardiola ha inspirado a toda una generación de entrenadores, algunos de los cuales aprendieron directamente de él: Vincent Kompany, su antiguo capitán en el Manchester City y actual entrenador del Bayern Múnich, o sus exasistentes Mikel Arteta y Enzo Maresca. El primero está a punto de ganar el título de la Premier League con el Arsenal, mientras que el segundo es el gran favorito para sucederle en el banquillo del Manchester City. El italiano gana muchos enteros ante la posible salida de su maestro.
Maresca dejó de ser asistente de Guardiola hace algunas temporadas para tomar las riendas del Leicester City. Logró ascender a los Foxes a la Premier League, pero se fue al Chelsea para afrontar su primer gran examen en la élite. Llevó a los Blues a ganar el primer Mundial de Clubes de 32 equipos, pero fue despedido a mitad de temporada a pesar de que los resultados no eran malos. La prensa inglesa señaló tras su adiós que no tenía buena relación con la directiva, y se descubrieron contactos con emisarios del Manchester City que lo estaban tanteando en caso de una salida de Guardiola.
El futuro del banquillo citizen parece estar en manos de Maresca, aunque el desenlace final dependerá de la decisión de Guardiola y de los movimientos en la directiva del club inglés.



