Emiliana Arango rompe la sequía en Mérida con triunfo contundente
En una noche cargada de simbolismo y determinación, la tenista colombiana Emiliana Arango escribió un nuevo capítulo en su historia en territorio mexicano. La jugadora, actualmente número 59 del ranking mundial, consiguió su primera victoria de la temporada 2026 al derrotar a la rusa Anastasia Potapova por 7-6(0), 6-2 en el WTA 500 de Mérida.
Este triunfo no solo marca el inicio de su año competitivo con buen pie, sino que también enciende las esperanzas de una revancha histórica en el mismo escenario donde el año pasado estuvo a punto de consagrarse.
Un duelo de carácter y estrategia
El partido, que se extendió por 1 hora y 56 minutos, demostró la evolución mental de la colombiana. En el primer set, ambas tenistas mostraron dificultades para mantener su servicio, intercambiando quiebres en tres oportunidades cada una. Potapova cometió 29 errores no forzados, mientras que Arango dejó escapar algunas oportunidades clave, lo que llevó el set a un desempate.
En el tie break, Arango mostró una concentración excepcional, ganando siete puntos consecutivos para llevarse el primer parcial con autoridad. Este momento representó el punto de quiebre emocional del encuentro, estableciendo el tono para lo que vendría después.
Dominio en el segundo set
Inspirada por su rendimiento en el desempate, Arango comenzó el segundo set con determinación. Realizó quiebres en el tercer y quinto juego para establecer una ventaja de 5-1, manteniendo luego su servicio para cerrar el set 6-2.
Aunque solo registró seis tiros ganadores (la cuarta parte de su rival), la colombiana supo capitalizar los 59 errores no forzados de Potapova, demostrando inteligencia táctica y paciencia en los momentos cruciales del partido.
El significado especial de Mérida
"Venir a México siempre lo disfruto; hoy empecé nerviosa, pero después me sentí mejor", declaró Arango después del partido. La tenista reconoció la importancia especial que tiene este torneo en su carrera, recordando que el año pasado alcanzó la final del certamen.
"Para mí poder volver a Mérida es algo muy especial, ojalá vengan más resultados como el que tuve aquí el año pasado en el resto de la temporada, para poder seguir subiendo en el ranking, que esa es la meta", añadió la deportista de 25 años.
Superando un comienzo difícil
Esta victoria tiene un valor particular para Arango, quien había tenido un comienzo de temporada complicado con derrotas en Brisbane, Hobart, el Australian Open, Ostrava y Doha. El triunfo en Mérida representa no solo su primera victoria de 2026, sino también una inyección de confianza en un escenario que le trae recuerdos intensos.
En 2025, la colombiana estuvo a punto de consagrarse en este mismo torneo, pero cayó en la final ante Emma Navarro por un doble 6-0. Aquella experiencia, aunque dolorosa, significó un hito en su carrera al tratarse de su primera final en un torneo WTA 500 y le permitió ingresar al top 100 del ranking mundial.
Próximo desafío: Maria Bouskova
En la segunda ronda del torneo, Arango enfrentará un desafío de alto calibre contra la checa Maria Bouskova, cuarta favorita del certamen y número 34 del ranking WTA. Este partido representará una prueba crucial en su camino hacia una posible revancha de la final del año pasado.
Actualmente, Emiliana Arango es la tenista latina mejor posicionada en el ranking mundial (59) y llega a este torneo con la convicción de tomar revancha histórica y coronarse en territorio mexicano.
Contexto del torneo
El WTA 500 de Mérida se disputa en cancha dura y reparte una bolsa de premios de 1.206.446 dólares. En otros resultados de la primera jornada:
- La canadiense Marina Stakusic venció a la ucraniana Dayana Yastremska por 6-4, 6-3
- Victoria Jiménez Kasintseva de Andorra se impuso a Yulia Putintseva de Kazajistán por 6-4, 1-6, 6-4
- La británica Katie Boulter derrotó a la brasileña Beatriz Haddad Maia por 6-4, 6-4
Con confianza renovada y el recuerdo de aquella final perdida aún fresco, Emiliana Arango vuelve a escribir su historia en Mérida. Ha roto la sequía de 2026 y ahora se enfrenta al reto de demostrar que lo ocurrido el año pasado no fue casualidad y que el título puede convertirse en realidad.