Pogacar reina en los caminos de tierra de la Toscana con una exhibición de fuerza
El esloveno Tadej Pogacar, actual campeón del mundo de ciclismo, demostró una vez más su dominio absoluto al ganar este sábado la prestigiosa clásica Strade Bianche por cuarta vez en su carrera. El corredor del UAE Team Emirates logró su tercera victoria consecutiva en esta prueba italiana, consolidando un récord histórico sobre los emblemáticos caminos de tierra y grava de la Toscana.
Una fuga demoledora a 80 kilómetros de la meta
Pogacar, de 27 años, que disputaba su primera carrera de la temporada 2026, lanzó un ataque devastador en el tramo de tierra del Monte Sante Marie, aproximadamente a 80 kilómetros de la llegada en Siena. Esta maniobra temprana resultó decisiva, ya que ninguno de sus rivales pudo responder a la aceleración del esloveno, quien convirtió el último tramo en un paseo triunfal hacia la victoria.
"Vi que (Seixas) me estaba persiguiendo muy fuerte en la parte más empinada de la subida a Sante Marie, y me dije: 'Voy a ir a tope hasta la cima y luego veré'", explicó Pogacar tras la carrera, revelando su estrategia durante la fuga solitaria.
El surgimiento de Paul Seixas como futuro rival
La gran revelación de la jornada fue el joven ciclista francés Paul Seixas, de apenas 19 años, quien en su primera participación en la Strade Bianche logró un meritorio segundo puesto. Seixas superó en el tramo final al mexicano Isaac del Toro, compañero de equipo de Pogacar en el UAE Team Emirates, quien completó el podio en tercera posición.
Seixas demostró una resistencia excepcional, siendo el único corredor que logró seguir el ritmo de Pogacar durante varios kilómetros, e incluso llegó a recortar brevemente la ventaja del esloveno antes de que este acelerara definitivamente. El francés atacó a su vez a 18 kilómetros de meta, pero Del Toro se negó a colaborar en la persecución, lo que finalmente permitió a Pogacar aumentar su ventaja.
"Tadej estaba realmente por encima de todos. Cuando se escapó yo lo veía, él veía que yo me acercaba, se giraba y volvía a acelerar. Creo que él estaba controlando, yo iba a tope, es uno de los mejores corredores de todos los tiempos", reconoció Seixas con deportividad tras la carrera.
Un podio de lujo con distancias considerables
El grupo perseguidor, que incluía a ciclistas de la talla del excampeón de la Strade Bianche Tom Pidcock y el dos veces ganador de la París-Niza Matteo Jorgenson, quedó distanciado a más de un minuto apenas 20 minutos después del ataque inicial de Pogacar. Esta demostración de fuerza del esloveno dejó claro que comienza la temporada 2026 con ambiciosos objetivos, entre los que destacan:
- Una quinta victoria en el Tour de Francia
- Conquistar los dos Monumentos que faltan en su palmarés: Milán-San Remo y París-Roubaix
- Consolidar su dominio en las clásicas de primavera
Sorpresa en la carrera femenina con victoria de Elise Chabbey
Mientras la prueba masculina tuvo un ganador casi previsible, la carrera femenina ofreció un final mucho más impredecible y emocionante. La suiza Elise Chabbey se impuso al esprint a la polaca Kasia Niewiadoma, quien lograba su cuarto segundo puesto en Siena, mientras la alemana Franziska Koch completó el podio.
La carrera femenina estuvo marcada por la mala suerte de las principales favoritas, como la neerlandesa Demi Vollering, la belga Lotte Kopecky y la francesa Pauline Ferrand-Prévot, quienes perdieron todas sus opciones al seguir por error a una motocicleta de la organización por un camino que no figuraba en el recorrido oficial.
Con esta victoria, Pogacar no solo inicia su temporada de la mejor manera posible, sino que también envía un mensaje claro a sus rivales de cara a los próximos objetivos, especialmente la Milán-San Remo que se disputará en apenas una semana. Mientras tanto, el ciclismo mundial descubre en Paul Seixas a una joven promesa que podría desafiar el dominio del esloveno en los próximos años.
