Los Bunkers: El sonido que conquistó a Cali en la década dorada
En el vibrante panorama musical de Cali durante los años 80, una orquesta emergió como símbolo de una ciudad en plena transformación cultural. Los Bunkers no fueron simplemente un grupo musical, sino el estandarte sonoro de una generación que encontró en la salsa su expresión más auténtica. Esta agrupación se consolidó como parte fundamental de aquel robusto bloque de orquestas que elevó el nivel creativo e interpretativo de la música popular bailable en la capital vallecaucana.
Los inicios: De baladas a ritmos bailables
El maestro Jairo Calderón García, cofundador de la orquesta, recuerda con precisión aquellos primeros pasos. "Nosotros iniciamos interpretando baladas y algo de rock. Nuestra primera presentación fue el 31 de enero de 1973 en el Colegio San Juan Bosco de Cali", relata Calderón. Fue durante ese festival de canto donde descubrieron que el público respondía con mayor entusiasmo a los temas bailables, lo que los llevó a reorientar completamente su repertorio.
El nombre Los Bunkers, que significa resguardo o fortaleza, fue idea de su hermano Rodrigo Calderón, quien también se encargó de convocar a los primeros músicos. En la formación inicial participaron:
- Rodrigo Calderón
- Álvaro Romero (baterista)
- Guillermo Ortega (cantante)
- Jairo Calderón García
La consolidación musical y el rigor artístico
Con el tiempo, la orquesta incorporó talentos como el pianista Gustavo Arenas, quien fungió temporalmente como director. Su formación académica en la Universidad del Valle y las enseñanzas del maestro Cicerón Marmolejo les permitieron perfeccionar su técnica. "El primer tema bailable que montamos fue 'El Gavilán Pollero', con una trompeta y un saxo", recuerda Calderón con nostalgia.
La disciplina fue una constante en Los Bunkers. Mantenían ensayos rigurosos los martes y jueves por las tardes, demostrando un compromiso estudioso con su arte. A lo largo de más de dos décadas, 63 músicos pasaron por la agrupación, llevando alegría a los bailadores caleños.
Producción discográfica: Un legado invaluable
La discografía de Los Bunkers representa un tesoro musical que incluye:
- 1979 – LP Las Coplas del Gallinazo (Sonolux)
- 1986 – LP Un Sorbo Del Caribe (Discos Perla)
- 1987 – LP Castillo De Arena (Discos Perla)
- 1988 – LP Celebremos Con Salsa (Discos Perla/Philips Colombia)
- 1990 – LP Salsa... A Mi Manera (Fonomusic/Discos Fuentes)
Además, grabaron cuatro sencillos de 45 RPM entre 1985 y 1991, consolidando un catálogo que hoy es considerado joya de la discografía caleña.
El contexto histórico: Cali en los años del auge
Los Bunkers se desarrollaron en un momento particular de la historia caleña. "Debido al florecimiento del narcotráfico en la ciudad, había mucho dinero, se empezó a mostrar la música como un elemento de mayor participación en las fiestas", explica Calderón. Este fenómeno económico elevó los precios de los clubes y los cachés de las orquestas, permitiendo a agrupaciones locales alternar en tarima con grandes figuras internacionales como:
- Oscar D'León
- Andy Montañez
- La Sonora Ponceña
- Joe Arroyo
- Lucho Bermúdez
El ocaso y las razones de la desaparición
Hacia finales de los años 90, un cambio en la dinámica musical precipitaría el fin de Los Bunkers. "Las orquestas ya no tocaban fiestas de seis horas, sino por tandas de una hora, como se hacía en Estados Unidos", describe Calderón. Este nuevo modelo dio origen a las orquestas de shows, que comenzaron a captar a los mejores músicos con ofertas económicas más atractivas.
La pérdida progresiva de talento llevó a una disminución en la calidad que los fundadores no estaban dispuestos a aceptar. "Cuando menos pensamos estábamos tocando con músicos que no tenían el nivel que requeríamos", confiesa Calderón. La decisión final se tomó entre Rodrigo Calderón, Núremberg Rodríguez y Jairo Calderón, determinando disolver la agrupación después de su última presentación en un matrimonio en el Club Colombia.
¿Un posible renacimiento?
Ante la pregunta sobre un posible reencuentro, Jairo Calderón se muestra esperanzado. "Me encantaría. Conservamos todos los arreglos de la época por si hay la propuesta de algún empresario que quiera reunir y reactivar la orquesta". El fundador asegura que, exceptuando a José Elvar Calderón y Leo Sarria, todos los músicos originales siguen vivos, manteniendo viva la posibilidad de un regreso que reviva el sonido que una vez definió a Cali.
La historia de Los Bunkers trasciende lo musical para convertirse en testimonio de una época, de una ciudad y de una forma de entender la salsa que sigue resonando en la memoria colectiva caleña. Su legado permanece no solo en sus grabaciones, sino en el recuerdo de quienes bailaron al compás de su música durante aquellos años dorados.