María Isabel Mena: La educadora que transforma la identidad afro desde las aulas
En un salón de preescolar durante 2017, una niña negra rechazó el lápiz 'color piel' que su profesora le ofrecía para colorear una figura humana. Con determinación, pidió el 'color chocolate', pero la educadora insistió en que todos los niños eran iguales y se negó a entregárselo. Este episodio, presenciado por la historiadora María Isabel Mena, no solo marcó el inicio de su investigación doctoral sobre dibujo infantil, sino que se convirtió en el motor de su lucha por la diversidad racial en la educación colombiana.
Un proyecto pedagógico que trasciende las aulas
Con 58 años, nacida en El Bagre, Antioquia, pero criada en Cali, María Isabel Mena lleva más de dos décadas dedicada a proyectos educativos para comunidades afrocolombianas. Su trabajo más destacado es África en la Escuela, una iniciativa pedagógica que busca implementar la cátedra de estudios afrocolombianos en los contextos escolares, conforme al Decreto 1122 de 1998.
"La escuela debe convertirse en un aliado de las familias y comunidades afro", afirma Mena, quien enfatiza que la lectura de la ancestralidad debe ser el motor de la identidad desde la infancia. Su enfoque incluye seminarios y talleres para maestros, así como la diversificación de materiales educativos, incluyendo su influencia en fabricantes de cajas de lápices para ampliar la gama de 'colores piel'.
De la academia a la acción: La infancia como presente activo
Mena, quien también ha publicado investigaciones sobre discriminación, lenguajes incluyentes y narrativas de resistencia en el Chocó, sostiene que la academia tradicional se quedó corta al no considerar a los niños como beneficiarios directos de los estudios afrocolombianos. "¿Ellos cómo van a ser beneficiados de todo esto?", se preguntó, llegando a la conclusión de que la infancia no debe ser el último eslabón del movimiento social, sino su presente activo.
La historiadora es contundente al afirmar su "negritud absoluta y severa", una posición política frente a sistemas que históricamente han minimizado los aportes de las comunidades negras en la configuración de Colombia. "Difícilmente esta nación tendría la riqueza monetaria que hoy tiene si no fuera por el trabajo esclavizado que se hizo gratis durante 400 años", reflexiona, mencionando la caña y el algodón como recursos que no serían lo mismo sin la inventiva de la población esclavizada en el Valle y el Cauca.
Leer el Pacífico: Un espacio para visibilizar autores afros
En 2026, María Isabel Mena será invitada especial en la décima edición de Leer el Pacífico, programa del Banco de la República que promueve la lectura en regiones como Pasto, Buenaventura y Quibdó. Para ella, estas estrategias son vitales porque combinan circulación de libros, historicidad desde relatos territoriales y presencia de actores culturales que "acuerpan" las narrativas.
"No es solamente que el libro esté en la biblioteca, porque si no tenemos al agente de la lectura, da lo mismo que esté o no esté", explica Mena, quien propone actividades como lecturas vivas de cuentos como La muñeca negra, donde ella misma se sienta con su turbante para conectar investigación con emoción infantil.
Más allá del 21 de mayo: Hacia una política nacional
La escritora critica que la conciencia racial no se reduzca a celebrar el Día de la Afrocolombianidad en los colegios cada 21 de mayo. "Yo me pregunto si, ante encrucijadas tan complejas que tienen los niños en sus procesos identitarios, no tendríamos ya que sentarnos a reflexionar sobre el impacto que tiene el 21 de mayo para la construcción cultural de nuestros niños negros en este país".
Su sueño, expresado con la pasión de quien ha dedicado su vida a esta causa, es que los niños no tengan que viajar a grandes ciudades para encontrar libros que los representen. "Mi gran sueño es que haya centros culturales a lo largo y lo ancho de los territorios", afirma, celebrando que eventos como la FILBo y políticas como el Plan Nacional de Lectura ya incluyan franjas de autores afro de carácter obligatorio.
María Isabel Mena se declara "una optimista absoluta", pero insiste en que esta es una tarea de persistencia, independientemente de los gobiernos de turno. Su objetivo final es que cada día, especialmente el 21 de marzo -Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial-, la infancia negra de Colombia tenga la certeza de que su historia es, efectivamente, el cimiento de la nación.



