Corozo: el oro rojo del Caribe colombiano que debes conocer
Corozo: el oro rojo del Caribe colombiano

Colombia es reconocida mundialmente por su riqueza en frutas. Se dice que podríamos consumir una fruta diferente cada día del año, pero muchas de ellas son poco aprovechadas por desconocimiento de su potencial. Una de las más infravaloradas es el corozo, una fruta que, en mi opinión, merece un lugar destacado en la gastronomía nacional.

¿Qué es el corozo?

El corozo costeño (Bactris guineensis) es el fruto de una pequeña palma espinosa que crece de forma silvestre en el Caribe colombiano, especialmente en departamentos como Bolívar, Córdoba, Magdalena y Sucre. Es un ingrediente fundamental de la cultura caribeña, apreciado por su sabor único que combina lo dulce con una acidez refrescante.

Desaprovechado en el Magdalena Medio

En regiones como el Magdalena Medio, en Santander, el corozo es conocido como “uva lata” y, a menudo, se deja perder porque crece de forma silvestre y su recolección es difícil debido a las espinas de la palma. En el interior del país solo se consigue en tiendas de cadena de origen caribeño o en barrios con alta población costeña, donde su venta es rápida.

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Usos culinarios del corozo

El sabor del corozo es delicioso. Personalmente, lo he procesado artesanalmente en casa: se despulpa, se hierve durante horas y se convierte en una de las bebidas de jugo natural más exquisitas que he probado. Con el corozo también se puede hacer vino, y chefs innovadores lo incorporan en platos de alta cocina, como reducciones para posta cartagenera, helados, salsas para hamburguesas y postres como la milhoja que degusté recientemente en Santa Marta.

El oro rojo de la región Caribe

Considero que el país debería aprovechar mucho más este producto, al que llamo el oro rojo del Caribe. Quienes visitan la costa desde el interior deberían probar nuevas frutas y adoptarlas como propias. Yo mismo, cada vez que viajo a otra región, degusto lo local: así he conocido el níspero, el zapote costeño, la galleta de limón cordobesa, la chepacorina del Carmen de Bolívar, el Rondón de San Andrés, el caldo de chorotas de Santander, el pusandao del Pacífico, el ají de maní caucano, las empanaditas de pipián en Popayán y muchos otros platos típicos que enriquecen nuestra gastronomía, la cual se perfila como futura potencia mundial. ¡Que viva el oro rojo del Caribe! ¡El delicioso corozo de nuestro país!

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