El presidente Donald Trump ofreció el pasado martes por la noche la segunda cena de Estado de su segundo mandato en honor del monarca británico, el rey Carlos III, y su esposa, la reina Camila. Durante la visita oficial de Estado, el rey ha tratado de recordar a los estadounidenses los fuertes lazos culturales, históricos y políticos entre el Reino Unido y Estados Unidos, en medio de tensiones diplomáticas y por el conflicto entre Estados Unidos e Israel en Irán. Melania Trump, la primera dama, dirigió los preparativos de la cena, que la Casa Blanca ha descrito como un homenaje a la “relación especial” entre ambos países. A continuación, el menú completo facilitado por la Casa Blanca.
Primer tiempo
Velouté de verduras de la huerta
Corazones de palmito, chalotas tostadas y micromenta
El primer plato consistió en una delicada velouté de hierbas de la huerta, una salsa sedosa y aromática, acompañada de una refrescante ensalada de palmitos. Se remató con crujientes chalotas tostadas y un toque de micromenta para aportar color y contraste.
Segundo tiempo
Ravioles con hierbas de primavera
Queso ricota, hongos morillas, emulsión de parmesano
El segundo plato estuvo formado por ravioles con hierbas de primavera hechos a mano, con hierbas del Huerto de la Cocina de la Casa Blanca, generosamente rellenos de queso ricota cremoso y hongos morillas con un dejo a tierra, aderezados ligeramente con una sutil emulsión de parmesano para realzar la esencia del plato.
Tercer tiempo
Lenguado à la meunière
Pavé de papa, poros silvestres de primavera, chícharo chino, aceite de perejil
El tercer plato se compuso de un clásico lenguado de Dover à la meunière, expertamente preparado y bañado en una mantequilla marrón con sabor a nuez. El pescado estuvo acompañado de tiernos poros silvestres de primavera, chícharos chinos dulces, capas de pavé de papa y un aceite vibrante de perejil para un acabado refinado y de temporada.
Postre
Crémeux de miel y vainilla de la Casa Blanca
Pastel de chocolate sin harina, gioconda de almendra, helado de crème fraîche
De postre, se sirvió a los invitados un dulce gâteau de chocolate en forma de colmena con una suave natilla crémeux de vainilla, en cuyo interior estaba delicadamente acomodada una gioconda de almendra. El refinado y ligero bizcocho gioconda aportó al postre un sabor a nuez, equilibrado con un crumble de mantequilla marrón. La colmena estuvo acompañada con helado de crème fraîche y miel de la Casa Blanca.
Vinos
Los siguientes vinos se seleccionaron para complementar el menú, honrando al mismo tiempo la herencia compartida y la amistad duradera entre Estados Unidos y el Reino Unido, y celebrando la fuerza de la vinicultura estadounidense actual:
- Riesling Hopkins “Heritage” 2024, Viñedos Hopkins
- Pinot noir Penner-Ash “Willamette Valley” 2022, Bodegas Penner-Ash
- Chardonnay Newton “Sin Filtrar” 2022, Viñedo Newton
Entretenimiento
Durante la velada se presentaron músicos militares del Cuerpo de Infantería de Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea de Estados Unidos, como la Banda del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos “The President’s Own”, el Coro del Ejército de Estados Unidos, las Cuerdas del Ejército de Estados Unidos, las Trompetas Herald del Ejército de Estados Unidos, los Sargentos Cantores de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y las Cuerdas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Arreglos florales y decoración
La decoración de la velada reflejó una apreciación compartida por los jardines. Flores de cerezo dieron la bienvenida a los invitados al entrar en el Gran Vestíbulo. Inspirados en la belleza de los jardines ingleses, imponentes árboles y macetas de lilas en flor realzaron el esplendor de la sala. Las mesas, vestidas con manteles verdes plisados, estuvieron adornadas con flores de temporada como lilas, ranúnculos, flox y lirios del valle, que resaltaron la belleza de la primavera. El exuberante verdor del jardín se complementó con toques de oro y blanco.
Las mesas estuvieron decoradas con más de 250 piezas de plata vermeil de la colección de la Casa Blanca, junto a piezas de cerámica hechas a mano por distinguidos artesanos estadounidenses, entre ellos Ben Wolff. La vajilla del aniversario de Clinton se presentó junto a menús pintados a mano, con platos servidos tanto en la vajilla de porcelana de Clinton como en la de Bush. Estos detalles, arraigados en tradiciones apreciadas a ambos lados del Atlántico, reflejan la larga y duradera amistad entre Estados Unidos y el Reino Unido.



