Muebles Jamar otorga apoyos económicos a ocho grupos tradicionales del Carnaval de Barranquilla
Muebles Jamar apoya a grupos tradicionales del Carnaval de Barranquilla

Muebles Jamar fortalece a los guardianes del Carnaval de Barranquilla con aportes económicos

En un gesto que trasciende lo comercial para adentrarse en lo social, Muebles Jamar ha entregado apoyos económicos a ocho grupos hacedores del Carnaval de Barranquilla, aquellos que mantienen viva la esencia patrimonial de la fiesta desde los barrios, talleres y ensayos que comienzan meses antes de febrero.

Un respiro financiero para la tradición

Cada una de las agrupaciones beneficiadas recibió $2 millones de pesos, recursos destinados específicamente a cubrir gastos críticos como vestuario, músicos, logística y transporte. Estos rubros, que suelen recaer sobre los hombros de directores, familias y vecinos, representan una carga financiera significativa para organizaciones que operan mayormente con recursos propios.

Las agrupaciones que recibieron este vital apoyo son:

  • Cumbiamba El Cañonazo
  • Estampas Colombianas
  • Cipote Marimonda
  • Farotas de Talaigua Nuevo
  • Negritas Puloy de Montecristo
  • Cumbión de Oro
  • Congo Reformado
  • Cumbiamba La Guapachosa

Estas organizaciones, de larga trayectoria y profunda raigambre comunitaria, representan danzas y personajes que forman parte del ADN mismo del Carnaval, transmitidos a través de generaciones de hacedores que dedican gran parte del año a preparar sus presentaciones.

Más que un aporte: un reconocimiento a la identidad

Gloria Torres, Chief Marketing Officer de Muebles Jamar, explicó el propósito detrás de estas entregas realizadas en las tiendas Trinitarias, Norte y Paseo Bolívar: "El Carnaval es un símbolo de la identidad barranquillera y colombiana. Apoyar a los hacedores es reconocer su trabajo incansable y la importancia fundamental de preservar nuestras raíces culturales".

La compañía, con más de 75 años de historia y certificada como Marca País, enmarca estos aportes dentro de una apuesta estratégica por resaltar el trabajo de quienes preservan la identidad cultural. Torres insistió en que la empresa busca conectar con la ciudad desde un lugar genuinamente social: "Nuestro lema es 'hacemos familias felices', y esto también es parte de esa filosofía: apoyar a la gente que construye tradición y comunidad".

Voces de agradecimiento desde los barrios

Rafael Altamar, director de Cumbiamba El Cañonazo, expresó su gratitud por el apoyo y detalló cómo este tipo de aportes permiten sostener un proceso que no se limita al mes de febrero. Los ensayos, la formación de nuevos integrantes, la costura de trajes, la preparación musical y la logística general consumen gran parte del año, requiriendo una dedicación casi completa de los participantes.

Rubén Jiménez, representante de Cipote Marimonda, también resaltó la importancia de la ayuda recibida: "Participar en el Carnaval requiere un esfuerzo económico y humano enorme. Este respaldo facilita que podamos estar presentes en la fiesta sin tener que sacrificar elementos esenciales de nuestra puesta en escena por falta de recursos".

Las entregas contaron con la presencia simbólica de la Reina del Carnaval de los Niños, Sharon Acosta, reforzando el vínculo entre tradición, infancia y continuidad comunitaria.

La diferencia entre participar o quedar fuera

Aunque algunos podrían considerar el aporte como modesto frente al tamaño económico global del Carnaval, para muchas de estas agrupaciones tradicionales representa la diferencia crucial entre poder participar o quedar excluidas de los desfiles. Los costos anuales de telas, maquillajes, estructuras escénicas, músicos profesionales y transporte siguen aumentando, mientras son pocas las comparsas que cuentan con patrocinios corporativos sostenidos en el tiempo.

Con esta entrega, Muebles Jamar cerró su contribución previa al Carnaval reforzando un mensaje claro: la fiesta no existe sin quienes la construyen desde los barrios, desde la cotidianidad de sus comunidades. La compañía insiste en que su compromiso trasciende lo comercial para abrazar lo social, y que iniciativas como esta buscan reconocer —y mantener visible— el trabajo de quienes hacen posible que Barranquilla viva su fiesta mayor cada año con autenticidad y orgullo patrimonial.