Adiós a una leyenda: Willie Colón deja un vacío en la música latina
El mundo de la música llora la partida de William Anthony Colón Román, conocido artísticamente como Willie Colón, quien falleció este 21 de febrero a los 75 años en el St. Lawrence Hospital de Nueva York. El artista, apodado 'El Malo del Bronx', sucumbió a complicaciones respiratorias que lo mantenían hospitalizado desde el 17 de febrero, según confirmaron medios estadounidenses.
De las calles del Bronx a la cima de la salsa
Nacido en 1950 en el barrio puertorriqueño del Sur del Bronx, Colón fue hijo de inmigrantes boricuas que, como muchos, perdieron su español en las calles de Nueva York. Su abuela Antonia le transmitió la semilla cultural que florecería en una carrera extraordinaria.
Según registros de la Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico, su camino musical comenzó de manera clandestina: "se llevaba a escondidas una flauta de la escuela primaria a su casa". A los 11 años dominaba el clarín, y a los 13 descubrió la trompeta, instrumento que marcó el inicio de su formación seria en música.
El dúo histórico con Héctor Lavoe
A los 16 años, Colón se unió a Héctor Lavoe bajo el sello discográfico Fania, formando una de las parejas más emblemáticas de la salsa. Juntos crearon el "Sonido de Nueva York", una fusión innovadora que mezclaba ritmos caribeños, jazz urbano y narrativa social bilingüe que resonó profundamente con la experiencia inmigrante.
Su primer álbum, 'El Malo' (1967), no solo le dio su apodo característico, sino que demostró que las críticas sobre su técnica con el trombón no impedirían que hiciera historia. Dos años después, 'Ché Ché Colé' del álbum 'Cosa Nuestra' incorporó sonidos afroantillanos, fusionando cantos ghaneses con ritmos boricuas y definiendo el sonido clásico de la salsa en los años setenta.
Colaboraciones que marcaron época
Tras separarse de Lavoe en 1976 después de casi 11 álbumes de estudio, Colón exploró nuevos caminos. Se aventuró en la dirección con el ballet 'El baquiné de los angelitos negros', iniciando su período de salsa sinfónica. Como solista, lanzó producciones como 'Sólo' (1988) y abrió puertas a otras grandes voces.
Su colaboración con Rubén Blades en el disco 'Metiendo Mano' resultó en seis trabajos discográficos conjuntos. Además, trabajó con Celia Cruz e Ismael Rivera, consolidando una carrera con 32 álbumes, más de ocho millones de discos vendidos mundialmente y ocho nominaciones al Grammy.
El activista político detrás del artista
Willie Colón nunca separó su arte de su compromiso social. En entrevista con EL TIEMPO en 2004, reflexionó: "Viví 14 años bajo leyes de apartheid americanas. Eso me dejó una espina... me permitió identificarme con el dolor de mucha gente".
Su activismo tomó forma concreta cuando se desempeñó como asesor del alcalde de Nueva York y fue candidato demócrata para defensor público de la ciudad en 2001. "Me mantengo cerca de la cultura y el arte. Lo que hago me permite contribuir como artista y como activista", declaró en aquel entonces.
En 2012-2013, su postura política se hizo más visible al lanzar la canción 'Mentira fresca' en apoyo al candidato opositor venezolano Henrique Capriles, tema que luego se convertiría en apodo para Nicolás Maduro.
Un legado que trasciende la música
Fuera de los escenarios, Colón era conocido como un autodidacta apasionado que disfrutaba pilotar aviones, boxear y montar a caballo. Su dedicación a la familia y sus múltiples intereses completaban el perfil de un hombre cuya influencia cultural y política dejó una marca indeleble.
La partida de Willie Colón no solo significa la pérdida de un gran músico, sino de un visionario que supo fusionar ritmos, narrar historias sociales y mantener una postura política coherente a lo largo de décadas. Su "idilio eterno" con la música y la justicia social permanecerá en la memoria colectiva latinoamericana.



