Tom Morello promete conciertos electrizantes en Colombia: 'Quiero dejarlos boquiabiertos'
Tom Morello: Conciertos en Colombia y lucha contra el fascismo

Tom Morello: La guitarra como arma de transformación social

"Nunca ha existido un movimiento social exitoso en Estados Unidos que no haya contado con una banda sonora poderosa. A lo largo de mis treinta años recorriendo el mundo con mi música, he comprobado que esta puede convertirse en una herramienta formidable para unir, para generar solidaridad y para que las personas se sientan menos solas en sus convicciones", afirma Tom Morello en una entrevista exclusiva con EL TIEMPO realizada mediante Zoom.

Un artista que desafía las etiquetas

Con una sonrisa que parece compensar la imposibilidad de ver su mirada tras unas gafas oscuras, Morello vibra al hablar de revolución, justicia social y esperanza. Su arma ha sido siempre la guitarra eléctrica, complementada con un profundo interés político que lo ha llevado a trascender el simple estatus de estrella de rock para convertirse en un símbolo de resistencia musical.

Thomas Baptiste Morello, nacido en Nueva York el 30 de mayo de 1964, es un músico que juega constantemente con las contradicciones: busca escapar de los moldes establecidos, pero es ampliamente reconocido y admirado por millones; ha experimentado el éxito comercial sin perder nunca de vista su marcada sensibilidad social.

Doble presentación en territorio colombiano

El artista no oculta su emoción ante la perspectiva de presentarse por primera vez en Colombia bajo su formato solista. Ofrecerá dos conciertos imperdibles: el jueves 19 de marzo en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y el sábado 21 en el Festival Estéreo Picnic, que se llevará a cabo en el Parque Simón Bolívar de Bogotá. Morello llega con toda su fuerza característica y una dosis adicional de experimentación sonora.

"Es bonito que lo menciones, porque creo que algunas personas olvidan que la música cura, es medicina y, sobre todo, también es política", comenta el guitarrista con notable amabilidad. "Existe desde la música pop escapista, que funciona como una especie de pan y circo para alejarse de la realidad —y no hay nada malo en ello—, hasta aquella que aborda temas de actualidad y ayuda a unir a la gente para enfrentar la injusticia. Este último es el tipo de música que yo hago".

Un nuevo capítulo musical y colaboración familiar

Actualmente, Morello se encuentra inmerso en la creación de su vigésimo segundo álbum, que será su primer disco de rock completamente en solitario. "Lo emocionante es que soy libre de ser como quiera", explica. "Incluirá elementos acústicos, influencias de EDM y abarcará toda mi exploración musical de los últimos cinco años".

Uno de los aspectos que más lo entusiasma es la colaboración con su hijo Roman, de 14 años, quien ha estado de gira con él durante los últimos dos años. "A estas alturas, es mucho mejor intérprete técnico que yo", reconoce el orgulloso padre. "Se siente muy cómodo tocando solos ardientes frente a 60.000 personas. Ahora es como un miembro más de mi banda y debo decir que es un músico increíble".

La mística de su interpretación guitarrística

El estilo de Morello es hipnótico, inesperado e imponente. No se limita a los territorios del rock más duro, sino que explora constantemente nuevas fronteras sonoras. Muchos descubrieron que, con una guitarra de seis cuerdas, una variedad de efectos y sus dedos mágicos, era posible emular el scratch de un DJ de hip hop.

"Para ser músico, se necesita destreza técnica con un instrumento, pero para ser artista se requiere un punto de vista y una intención que vayan más allá de simplemente tocar bien las notas", reflexiona. "Recuerdo que, en los inicios de Rage Against the Machine en 1991, tocábamos como teloneros de otras bandas donde había guitarristas increíblemente rápidos. Tuve una epifanía: no quería ser otro hámster corriendo en la misma rueda".

Esta revelación lo llevó a practicar ocho horas diarias, a desarmar y modificar guitarras, y a experimentar con pedales y efectos. "Si cometía un error, lo tocaba dieciséis veces seguidas y lo convertía en la piedra angular de una canción. Empecé a deconstruir la guitarra, a verla no como un instrumento tradicional, sino como un trozo de madera con seis cuerdas y componentes electrónicos que podían manipularse. Eso me abrió la mente a su potencial artístico".

Compromiso más allá de la música

Su sensibilidad lo ha llevado a explorar otros terrenos creativos. Junto a Sam Dunn, dirigió The Ballad of Judas Priest, un documental sobre la mítica banda británica de heavy metal, y creó el musical Revolutions, estrenado el año pasado en Chicago.

"Tengo una mente muy activa. Escribí durante un tiempo para el New York Times, fui el artífice de una novela gráfica llamada Orchird", detalla. "Pero mientras hago todo eso, mi verdadero objetivo es luchar contra el fascismo. En este momento, ese es el trabajo más importante para todos en Estados Unidos, ya que vivimos en una época muy peligrosa".

Morello, graduado en Ciencias Políticas por la Universidad de Harvard en 1986, sigue ofreciendo desde el escenario y a través de sus discos una visión crítica del capitalismo salvaje y de quienes detentan el poder en su país.

Mantener la integridad en una industria cambiante

Aunque ya es una estrella consolidada, Morello reconoce que mantener la integridad en una industria tan volátil es un desafío diario. Su fortaleza se ha forjado a través de experiencias de caídas y levantadas, de fracasos y aprendizajes.

"Antes de Rage Against the Machine, estaba en una banda llamada Lock Up. Logramos un contrato con Geffen Records y todos pensaban que éramos millonarios, pero éramos muy pobres. Hicimos todo lo que la discográfica nos pidió: la música se volvió más suave, mi forma de tocar menos original. Tenía unos 22 años y al final fracasamos. Entonces me hice la promesa solemne de no volver a tocar una sola nota en la que no creyera".

La promesa para Colombia

Ahora, concentrado en sus presentaciones en Colombia, Morello asume el compromiso de ofrecer el mejor espectáculo a sus seguidores. "Es muy importante que cumplamos con lo prometido: tocar temas de Rage Against the Machine, rendir homenaje a Chris Cornell —quien me acompañó como cantante en Audioslave y falleció en 2017—, tocar la guitarra lo mejor que pueda y crear una experiencia que abarque toda mi carrera".

"Realmente, quiero hacer todo lo posible para dejarlos boquiabiertos", concluye este artista que ha aprendido que la historia no es algo que simplemente sucede, sino que uno mismo la crea.