Los relatos mágicos de Daniel Cañas: la otra historia de Barrancabermeja
Relatos mágicos de Daniel Cañas: la otra historia de Barrancabermeja

En el aniversario 104 de Barrancabermeja, mientras muchos repiten la historia oficial del petróleo, las luchas y la violencia, Daniel Enrique Cañas Granados se dedica a recuperar las historias que no han sido contadas. Este cronista e investigador independiente transforma esos episodios olvidados en 'relatos mágicos' que hablan de la vida cotidiana, de una ciudad que sobrevive en la memoria de quienes la vivieron.

Cañas comenzó en 2016 escribiendo recuerdos en Facebook: escenas de una ciudad donde la brea se pegaba a los zapatos bajo el sol, donde los paseos de Puente de Reyes terminaban en el río, donde familias enteras caminaban hasta un pozo para traer agua. 'Yo escribía cuentos costumbristas de Barrancabermeja, de cuando íbamos al pozo a coger agua, de la brea que se pegaba en las calles... eran cosas que uno vivió y que para uno eran normales', relata.

La respuesta de la gente fue inmediata: 'Uy, yo viví eso'. Eso lo llevó a continuar, publicando cada vez con más frecuencia. En 2018 creó la página 'Relatos Mágicos de mi Barrancabermeja' en Facebook, que creció rápidamente. Aunque perdió la primera página por un hackeo, creó otra llamada 'Relatos Mágicos' y siguió adelante.

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La independencia de Barrancabermeja

Una de las historias que más marcó a Cañas es la que él llama 'el día que Barrancabermeja se independizó'. Ocurrió después del 9 de abril de 1948, cuando el país entró en caos tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. En Barrancabermeja, la situación tomó otro rumbo: la ciudad se organizó, hubo control local y se tomaron decisiones desde la misma ciudad. 'Nosotros nos independizamos de Colombia a raíz de lo que pasó el 9 de abril. La ciudad se organizó, hubo control local, se tomaron decisiones aquí mismo... no era solo un desorden, era un gobierno que funcionó durante ese tiempo', cuenta Cañas.

Al revisar periódicos de la época, como El Tiempo y El Espectador, notó que casi no aparecía Barrancabermeja. 'Revisé varias ediciones de esos días y no decían nada de lo que estaba pasando aquí. Era como si la historia fuera otra. Incluso sacaban ediciones diferentes, una para Bogotá y otra para Barranca, y lo que estaba pasando en la ciudad no se reflejaba igual', dice.

Una ciudad diferente a la que cuentan

Cañas también ha cuestionado la idea de qué tipo de ciudad ha sido Barrancabermeja. 'Barrancabermeja no era de cumbia, no era de tamboras', afirma. Según sus investigaciones, la ciudad tenía una fuerte influencia extranjera debido al petróleo. 'Aquí llegaron orquestas grandes, músicos formados, gente que tocaba jazz, swing, blues... esa era la música que se escuchaba en esa época', explica.

Su trabajo ha sido reconocido por el Ministerio de Cultura. En 2024, ganó una convocatoria con un proyecto que llevó sus relatos a jóvenes de sectores marcados por la violencia, y también convirtió esas historias en audios para hogares geriátricos. Además de la página de Facebook, sus relatos están disponibles en un sitio web.

A sus 63 años, Cañas sigue reuniendo y organizando historias propias y recuerdos de otros para darles un lugar antes de que se pierdan. 'Aquí también han pasado cosas bonitas, pero esas son las que menos se cuentan, y son las que más rápido se olvidan', dice. En este aniversario, mientras la ciudad se cuenta como cada año, él insiste en escribir esas otras historias para resistirse al implacable olvido.

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