Adiós a una voz fundamental del periodismo colombiano
Este 29 de marzo de 2026, a las 12:45 del mediodía, falleció en Cali la periodista, columnista y gestora cultural Aura Lucía Mera, una de las figuras más representativas del periodismo de opinión en el suroccidente colombiano. Su partida deja un vacío en el mundo cultural y periodístico del país.
Seis décadas de compromiso con la palabra
Mera desarrolló una trayectoria profesional que abarcó más de sesenta años, iniciando su vinculación con el diario El País de Cali en 1964, medio que se convertiría en su principal plataforma de expresión. Paralelamente, ejerció como columnista de El Espectador, consolidando una voz única y reflexiva que trascendió las fronteras regionales.
Su carrera periodística comenzó de manera discreta, escribiendo bajo seudónimos en sus inicios, para luego afirmar su firma como una de las columnistas más leídas y respetadas del país. En múltiples ocasiones, la propia Mera describió la escritura como una necesidad vital: "si no escribiera me ahogaría", declaró en una de sus columnas publicadas en 2025.
Una vida dedicada a la cultura y las letras
Más allá de su labor periodística, Aura Lucía Mera desempeñó un papel fundamental en la gestión cultural colombiana. Fue directora de Colcultura y participó activamente en numerosas iniciativas culturales, destacándose especialmente en el festival literario Oiga Mire Lea, donde se consolidó como una promotora incansable de la lectura y la literatura en la región.
Su compromiso con la cultura se materializó también en la publicación de libros, entre los que destaca un testimonio personal sobre su experiencia con la adicción, obra en la que abordó con extraordinaria honestidad su proceso de recuperación, rompiendo tabúes y ofreciendo esperanza a través de su ejemplo.
Hasta el final: escritura íntima y resiliente
Sus columnas más recientes mantuvieron el tono reflexivo, cercano y humorístico que caracterizó toda su obra. En un texto publicado el 23 de marzo de 2026, titulado "A mover el esqueleto", recurrió a la memoria y al humor para hablar sobre el cuerpo y la vida.
En esa columna, evocó recuerdos de infancia en Cartagena y transformó una dolencia física en una poderosa metáfora de resiliencia: "Este doloroso y constante camino al andar no me ha impedido peregrinar por el mundo 'pati/alegre'". Con esa prosa íntima y profundamente personal, Mera demostró que mantuvo su pasión por la escritura hasta sus últimos días.
La periodista concluyó esa columna con una reflexión que resume su filosofía de vida: "A mover el esqueleto... De lo contrario, se quedan pegados, nada divertido a estas alturas de la vida, ni a cualquier edad". Estas palabras quedan como testimonio de su espíritu vital y su compromiso inquebrantable con la expresión escrita.
Legado imborrable
Aura Lucía Mera deja un legado que trasciende el periodismo para abarcar la gestión cultural, la promoción de la lectura y el ejemplo de una vida dedicada a la palabra. Su voz, caracterizada por la honestidad, la reflexión y un humor sutil, permanecerá como referencia fundamental en el panorama cultural colombiano.
La partida de esta emblemática figura representa una pérdida significativa para Cali, el suroccidente colombiano y el periodismo nacional, pero su obra y su ejemplo continuarán inspirando a nuevas generaciones de escritores, periodistas y gestores culturales.



