Feroz crítica periodística tras polémica presentación en prisión
La presentación del cantante vallenato Nelson Velásquez en la cárcel La Paz de Itagüí continúa generando intensas reacciones en la opinión pública colombiana. El periodista Néstor Morales lanzó durísimas palabras contra el artista durante su intervención en Blu Radio, calificándolo directamente como "el payaso vergonzoso" de toda la situación.
Cuestionamientos al origen del dinero y controles penitenciarios
Morales no solo cuestionó el ingreso del cantante al centro penitenciario, sino que profundizó en el contexto de la celebración, donde participaron privados de la libertad vinculados a estructuras criminales. El comunicador afirmó con contundencia que el artista terminó beneficiándose económicamente de dinero que provendría de actividades ilegales, señalando que se trató de una escena que refleja profundas contradicciones del país.
"En la cárcel se organizó una fiesta con un cantante vallenato que salió con los bolsillos llenos de plata", declaró Morales, añadiendo que este dinero sería producto de los crímenes cometidos por quienes continúan delinquiendo incluso desde prisión. El periodista comparó el episodio con momentos oscuros del pasado colombiano, recordando visitas de figuras públicas a cárceles durante la época del narcotráfico.
Graves fallas en los controles de seguridad
Según la versión de Morales, el equipo del artista habría ingresado al penal "como Pedro por su casa", lo que evidenciaría fallas graves en los controles del sistema penitenciario colombiano. Este hecho ya provocó el despido de un funcionario del Inpec, aunque no se descarta que otros guardianes también hayan recibido dinero por facilitar el acceso.
El episodio ocurrió específicamente en el patio 1 de la cárcel La Paz de Itagüí, donde se realizó una rumba vallenata que incluyó música en vivo y, según versiones conocidas por las autoridades, consumo de alcohol. Fotografías difundidas en redes sociales mostraron a Nelson Velásquez ingresando al penal acompañado de su equipo técnico y cargando instrumentos musicales.
Respuesta institucional y consecuencias inmediatas
Tras conocerse el hecho, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) aseguró que la actividad no estaba autorizada por la entidad ni por el Gobierno nacional, destacando que a estos criminales se les ha dado el estatus de gestores de paz. Como consecuencia inmediata, se abrieron varias acciones correctivas:
- Investigación disciplinaria contra siete funcionarios que se encontraban de servicio ese día
- Cambio inmediato del director encargado del establecimiento
- Traslado del comandante de vigilancia de la prisión
Versiones contradictorias y escalada política
El mánager del artista, Álex Eduardo Díaz, explicó que el equipo fue contratado por un intermediario y que nunca verifican antecedentes de quienes solicitan presentaciones. Según su versión, asumieron que el evento contaba con permisos oficiales debido a que el ingreso se realizó sin inconvenientes. También aclaró que no se trató de un concierto completo, sino de la interpretación de tres a cinco canciones.
El escándalo escaló rápidamente al ámbito político nacional. El Gobierno suspendió temporalmente la interlocución con voceros de estructuras criminales vinculadas al proceso de Paz Urbana en Medellín y el Valle de Aburrá mientras se esclarecen los hechos. Incluso José Leonardo Muñoz, alias 'Douglas', uno de los líderes criminales vinculados a los diálogos, negó haber participado en la celebración, asegurando que ese miércoles él estaba en el patio 3, no en el 1 donde sucedió el evento.
La congresista Isabel Zuleta, delegada del Gobierno para la Paz Urbana, rechazó categóricamente lo ocurrido y afirmó que la fiesta no hacía parte de ningún acuerdo del proceso de paz, insistiendo en que se deben respetar estrictamente los protocolos penitenciarios establecidos por la ley colombiana.



