Un monumento que carga el peso de la pandemia
En el corazón de Bogotá, específicamente en los predios de la Biblioteca Pública Virgilio Barco, se erige una obra de arte que trasciende lo estético para convertirse en un testimonio silencioso y poderoso. Se trata de "Umbral", una instalación del artista Carlos Castro Arias que forma parte de la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25.
La cruz roja que se fractura para recordar
Desde la distancia, la estructura presenta una cruz roja reconocible, ese símbolo universal e inequívoco de la salud y la atención médica. Sin embargo, al aproximarse, la percepción cambia radicalmente. La cruz se deconstruye, se fragmenta en una serie de barras de acero de color rojo intenso que se proyectan en direcciones diversas, creando una sensación de movimiento y, quizás, de desorientación.
Esta ruptura visual no es casual. Representa la fractura que sufrió el sistema de salud y, sobre todo, la comunidad sanitaria durante los años más críticos de la emergencia global. En la base de esta estructura, grabados con precisión, reposan los nombres de médicos, enfermeras, auxiliares y personal de apoyo que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.
Una piedra de tres toneladas como símbolo del sacrificio
El elemento más contundente de la obra es, sin duda, una piedra maciza de tres toneladas que descansa, aparentemente en equilibrio, sobre los barrotes de acero de la estructura. Esta roca monumental no es un adorno; es el núcleo simbólico de "Umbral".
Representa el peso abrumador, la carga física y emocional que el personal de salud tuvo que soportar durante la pandemia. Horas interminables, decisiones críticas, el riesgo constante de contagio y la angustia de enfrentar una enfermedad nueva y letal. Es un tributo a su resiliencia y a su sacrificio supremo.
Las cifras detrás de los nombres
La instalación adquiere su verdadera dimensión al contextualizarla con las estadísticas nacionales. En Colombia, la pandemia del COVID-19 se cobró la vida de más de 143.000 personas. Según datos consolidados por la Academia Nacional de Medicina de Colombia, entre esas víctimas se encuentran más de 460 trabajadores del sector salud.
De este grupo, se estima que al menos 130 eran profesionales médicos. Cada nombre grabado en la base de "Umbral" es un recordatorio de una historia interrumpida, de un conocimiento perdido y de un vacío irreparable en sus familias y en el sistema sanitario del país.
Un espacio para la reflexión y el duelo colectivo
Más allá de su valor artístico, "Umbral" funciona como un espacio de memoria y duelo colectivo. Invita a los visitantes a detenerse, a leer los nombres, a contemplar la desafiante piedra y a reflexionar sobre el costo humano de la crisis sanitaria.
La obra, promovida por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, se convierte así en un monumento vivo. No celebra una victoria, sino que honra una lucha, reconoce una deuda de gratitud con miles de profesionales y sirve como un umbral hacia la memoria, asegurando que el sacrificio de estos héroes de la salud no caiga en el olvido.