Manicura 'old money': la tendencia elegante que triunfa en Nueva York
Manicura 'old money': elegancia discreta en Nueva York

En medio del constante cambio de tendencias en el mundo de la belleza, una estética clásica vuelve a tomar protagonismo en Nueva York. Se trata de la manicura “old money”, un estilo sobrio y elegante que se ha convertido en uno de los looks más solicitados en los salones de la ciudad.

El regreso de la elegancia discreta

Lejos de los diseños llamativos y los colores vibrantes que suelen dominar el verano, esta tendencia apuesta por la simplicidad. Uñas cortas, de forma redonda o cuadrada, cubiertas con tonos rosados translúcidos o acabados lechosos, definen una estética limpia que evoca lujo silencioso. La manicura “old money”, cercana a estilos como las llamadas “uñas princesa”, se caracteriza por su apariencia pulida y natural. Su inspiración incluso se ha vinculado con personajes como Tom Wambsgans, de la serie Succession, cuya imagen proyecta sofisticación sin esfuerzo.

Nueva York marca la pauta

Expertos y residentes coinciden en que esta tendencia responde a una preferencia creciente por lo refinado. Lucy Woodall, residente en el barrio de NoHo, asegura que las neoyorquinas priorizan uñas “brillantes y elegantes”, con acabados casi imperceptibles. Salones como Mellow Bar han comenzado a ofrecer mezclas exclusivas de esmaltes que logran ese efecto translúcido, convirtiéndose en referentes de esta estética minimalista.

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Claves para lograr la manicura “old money”

El éxito de este estilo radica en los detalles. Más que el color, la técnica y el cuidado previo son determinantes. Los tonos ideales son cremosos, ligeramente transparentes y con un acabado brillante que recuerde a una “pompa de jabón” rosada, evitando los esmaltes opacos. La preparación de la uña es fundamental: un corte preciso, una forma bien definida y el cuidado de las cutículas marcan la diferencia. Empujar y pulir las cutículas ayuda a alargar visualmente el lecho ungueal y aporta simetría.

Un truco recomendado por especialistas consiste en limpiar suavemente las uñas con un cepillo, agua tibia y jabón para eliminar residuos de piel seca. Este paso mejora el acabado final y potencia la sensación de frescura. Aunque el aceite para cutículas no es obligatorio, su uso puede prolongar la apariencia impecable de la manicura por varios días. Este tipo de detalles refuerzan la esencia del estilo: un lujo discreto que no necesita excesos para destacar.

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