Fadir Delgado, primera poeta del Caribe en ganar el Premio Nacional de Poesía
Fadir Delgado: primera poeta del Caribe en ganar Premio Nacional

Fadir Delgado (Barranquilla, 1983) ha hecho historia al convertirse en la primera mujer poeta del Caribe colombiano en ganar el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Además, ha sido elegida como la escritora del programa Leer el Caribe 2026. Actualmente coordina la Fundación Artística Casa de Hierro.

Trayectoria literaria

Delgado es magíster en Creación Literaria y autora de varios libros, entre ellos La casa de hierro, El último gesto del pez, No es agua que hierve, Escritura del precipicio (Colombia), Lo que diga está lleno de polvo (Ecuador), Sangre seca en el espejo (Costa Rica), La tierra que se tragó el cuerpo y La temperatura exacta del miedo (España). Ha recibido el Premio Tiflos de Poesía (2020), el Premio Nacional de Poesía (2023), el Premio de Poesía del Portafolio de Estímulos de Barranquilla (2017), el Premio Distrital de Cuento de Barranquilla (2018) y la Beca de Circulación Internacional para Creadores (2019) del Ministerio de las Culturas.

Infancia y vocación

Delgado confiesa que su vocación de contar historias nació de una dificultad: “Escribo porque necesitaba las palabras. Las palabras siempre se me negaron desde el habla por un problema de lenguaje que tuve desde niña. Hablé hasta los cinco años, y no lo hice muy bien. Fui tartamuda. Las primeras palabras me salían por partes, como decapitadas, y otras ni siquiera las podía pronunciar. Considero que esa limitante del habla me puso a las palabras como un reto, como una meta. Yo crecí intentando ganarme las palabras, luchando por ellas”.

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La influencia de su abuela

Su abuela ciega fue una figura clave en su desarrollo: “Recuerdo que mi abuela me pedía que le leyera historias desde que era muy niña. Ella en ese momento era consciente de que yo no sabía leer aún, pero me decía: léeme este libro. Yo comenzaba a hacerlo y entonces le inventaba. Ella sabía, pero hacía como si no lo supiera. Ahora sé que esa era su forma de ayudarme a hablar, y de paso alimentó mis búsquedas por otras realidades”. También la acompañaba a procesiones y le describía todo: “Cuando la gente sacaba pañuelos para alabar le decíamos: abuela, ya la gente tiene los pañuelos en alto, y ella sacaba el suyo. A veces creo que mi abuela pensaba que nosotras la guiábamos, pero era lo contrario; creo que era ella la que nos introducía en su mundo ciego para ver la oscuridad, y explicarla desde afuera”.

Obsesiones literarias

Desde niña, Delgado cuestionaba el origen de las palabras: “Me preguntaba por qué el armario se llamaba así, o por qué la peinilla se llamaba de esa manera. Desconfiaba de sus significados. Creo que ese es un principio de la escritura literaria: cuestionamos nuestra identidad más cercana: el lenguaje”. También recuerda que se despedía de los objetos: “Les decía adiós cada vez que salía. Adiós a la lámpara, al espejo, a los muebles… Era una locura, como si presintiese desde ese momento lo que mucho tiempo después leí de Bachelard: el espíritu sensible de los objetos”.

Premio Nacional de Poesía

Ser la primera mujer del Caribe en ganar el Premio Nacional de Poesía es para ella “confirmar que la puerta está abierta para la calidad poética de muchas mujeres escritoras del Caribe colombiano”. Su poemario ganador explora una triada obsesiva: “una exploración alrededor de la maternidad, que entretejo con otros estados que, para muchos, pueden ser absurdos en esta etapa. A la mujer siempre se le dice en el proceso de gestación que no está enferma, y es una manera de decirle: no te quejes, no manifiestes tu dolor. Para muchas mujeres el proceso del embarazo es doloroso. El cuerpo sufre para dar vida, y lucha contra el otro que lo ocupa, entra en una tensión con el otro ser que va apareciendo por dentro”.

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Leer el Caribe 2026

Delgado expresa su emoción por haber sido seleccionada para el programa Leer el Caribe 2026: “Es un premio, sin duda, un reconocimiento de gran valor para el camino de un escritor del Caribe colombiano. Lo importante es que mueve la obra del autor seleccionado durante todo un año. El día que me notificaron brinqué de la emoción como cuando me llamaron para decirme que había ganado el Premio Nacional. Brinqué por toda la casa y fui a celebrar con mi esposo, Carlos Villalobos, que también es escritor”.

Ser del Caribe

Para Delgado, el Caribe ha definido su escritura: “El Caribe ha definido el sonido de mis palabras. Siempre escribo desde su sonido, desde el ímpetu de sus aguas. Yo vengo de una ciudad que está cruzada por dos tipos de sangre: el río y el mar. Estar habitada por esos dos cuerpos de agua es, sin duda, ya una cercanía a lo poético. Me dicen que mi poesía es fuerte, pero siempre digo: cómo no va a ser así, si vengo de una ciudad donde su himno dice: ‘cuchilladas del río sobre el mar’”.