Primera Vigilia Pascual del Papa León XIV en la basílica de San Pedro
El Papa León XIV presidió personalmente su primera Vigilia Pascual en la histórica basílica de San Pedro del Vaticano, marcando un hito significativo en su pontificado. Esta celebración, correspondiente al Sábado Santo del año 2026, representa la primera Semana Santa que el pontífice dirige desde su elección el 8 de mayo de 2025.
Ceremonia solemne con tradiciones ancestrales
El rito comenzó a las 9:00 de la noche en un atrio del templo vaticano sumido en penumbra, donde el Papa procedió a la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual. Con un punzón especial, León XIV grabó sobre la cera una cruz, las letras alfa y omega del alfabeto griego, y las cifras del año en curso, siguiendo protocolos establecidos hace siglos.
Posteriormente, se inició una procesión hacia el altar encabezada por el cirio pascual, seguida por el pontífice portando una única vela encendida y los cardenales presentes. Durante el recorrido, las velas de los purpurados y fieles se fueron iluminando progresivamente con el mismo fuego del cirio, bañando de luz la parte central de la basílica en un espectáculo visual conmovedor.
Bautismo de adultos siguiendo tradiciones primitivas
Uno de los momentos más significativos de la celebración ocurrió durante la Liturgia Bautismal, cuando el Papa administró personalmente el sacramento del bautismo a diez adultos catecúmenos. Esta práctica, que rememora los primeros siglos del cristianismo, incluyó a:
- Cinco personas provenientes de la diócesis de Roma
- Dos catecúmenos de Gran Bretaña
- Dos fieles de Portugal
- Un participante de Corea
La ceremonia continuó con la Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística, esta última concelebrada junto a los cardenales presentes en el altar mayor.
Recuperación de tradiciones históricas
Este evento se produce después de que León XIV presidiera el Viacrucis del Viernes Santo en el Coliseo romano, donde recuperó la tradición de portar personalmente la cruz en las catorce estaciones del recorrido. Esta práctica no se observaba desde 1994, durante el pontificado de Juan Pablo II, lo que demarca un estilo pastoral que valora las expresiones tradicionales de la fe.
El rito de apertura de la Vigilia culminó con la iluminación progresiva de todo el templo y el canto del 'Exsultet', el tradicional anuncio de la Pascua que resuena en las bóvedas de la basílica más importante de la cristiandad. La celebración completa, desde la bendición del fuego hasta la Eucaristía final, constituyó una demostración de continuidad con dos milenios de tradición católica bajo el liderazgo del nuevo pontífice.



