El color de Colombia florece en las droguerías alemanas
La primavera alemana ha adquirido este año un acento colombiano inconfundible. Desde Hamburgo hasta las ciudades más pequeñas, más de 2.000 establecimientos de la cadena dm-drogerie markt se han transformado en jardines visuales donde flores, tallos y pétalos invaden vitrinas, bolsas de compra, afiches y postales. Detrás de esta explosión cromática está la mano creativa de Gina Rosas Moncada, la primera artista latina seleccionada por la reconocida droguería alemana para intervenir su campaña nacional de primavera.
De Bogotá a Hamburgo: un viaje creativo
La historia de Gina comenzó en una Bogotá íntima, donde el dibujo era su refugio natural durante reuniones familiares. "Siempre me acuerdo de estar en reuniones con mis tías y yo ahí dibujando", recuerda la artista. Criada en un entorno donde el arte manual era expresión de afecto -gracias a su madre Mercedes Moncada y sus tías María Clara y María Cecilia-, Gina desarrolló una sensibilidad especial hacia lo hecho a mano.
Antes de encontrar su verdadera vocación, transitó por caminos más convencionales: estudió medios audiovisuales con énfasis en diseño gráfico y trabajó en publicidad. Sin embargo, una persistente incomodidad creativa la llevó a buscar nuevos horizontes. En 2015, siguiendo el consejo de un primo, llegó a Alemania para estudiar ilustración en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamburgo. "Apenas entré, dije: esto es lo que realmente me gusta", confiesa sobre ese momento decisivo.
La nostalgia como motor creativo
La experiencia migratoria se convirtió en el detonante principal de su estilo artístico. "Cuando uno migra, uno se queda desnudo", reflexiona Gina sobre el despojo emocional que implica partir. Lejos de paralizarla, esa nostalgia se transformó en combustible creativo. Comenzó a buscar referencias colombianas en sus imágenes: parteras, pescadores, músicas, vegetación exuberante y atmósferas tropicales que hoy definen su estilo.
Su paleta de colores tiene raíces profundamente colombianas. Durante una visita reciente a Bogotá, al recorrer Paloquemao y tiendas de barrio, confirmó lo que ya intuía: su explosión cromática viene de esa visualidad cotidiana con la que creció. "Uno entra a una tienda y es una explosión de color, de texturas, de muchísima información", explica sobre esa fuente de inspiración constante.
Un superpoder llamado diferencia
En Hamburgo, donde predominan los tonos grises y la contención visual, su diferencia se convirtió en fortaleza. Un profesor alemán le advirtió temprano: "Gina, usted nunca vaya a cambiar la forma en que usa el color". Esa frase se transformó en su brújula artística. "Ser diferente en Alemania tiene muchísimos beneficios", afirma, y luego lo resume con contundencia: "Es un superpoder".
Ese superpoder fue decisivo para ganar el proyecto con dm-drogerie markt. No fue un golpe de suerte, sino resultado de persistencia: participó en pitches cerrados en 2023 y 2024 sin ser seleccionada. La tercera vez, decidida a que sería la definitiva, presentó su concepto 'Garden of Transformation', donde transformó objetos de autocuidado en escenas vivas: tocadores convertidos en césped, organizadores que brotan como tallos, flores que abrazan espejos.
Redes de apoyo en la distancia
El recorrido migrante de Gina no ha sido solitario. Reconoce el papel fundamental de la embajadora Yadir Salazar, quien ha abierto espacios para la diáspora artística colombiana en Alemania. "Uno afuera siente que ahí es donde pertenece más", dice sobre el apoyo institucional recibido.
Además, cuenta con el respaldo íntimo de su novio, el también ilustrador colombiano Andrés Muñoz, con quien llegó a Alemania y compartió formación. "Me ha ayudado a creer más en mí", confiesa sobre esa presencia que ha sido "un bastón súper grande" en momentos de duda y presión creativa.
El futuro: regresar para florecer
A pesar de su consolidación en Europa, Gina imagina a Colombia como lugar de regreso. No se ve envejeciendo en Alemania, sino volviendo por temporadas largas, trabajando desde Bogotá, creando talleres y espacios donde la ilustración recupere la conversación y experiencia compartida.
Su historia trasciende el éxito individual: es el testimonio de una artista que entendió que el origen no desaparece con la migración, sino que se vuelve más nítido. En cada vitrina alemana donde hoy florece la primavera, persiste una idea profunda: Colombia viaja en la mirada de quienes se van. El verdadero logro de Gina Rosas no está solo en haber llenado de color 2.000 tiendas, sino en demostrar que la nostalgia puede convertirse en belleza y la diferencia en potencia creativa.



