Ficciones: dos años como refugio literario en Bogotá
Ficciones: dos años como refugio literario en Bogotá

La librería Ficciones, ubicada en la calle 69 con carrera 8 en Chapinero, Bogotá, celebra su segundo aniversario. Desde su apertura en 2024, ha pasado de tener un catálogo de 4.500 libros a más de 15.000, convirtiéndose en un refugio para los amantes de la literatura. Su fundadora, Consuelo Gaitán, destaca que el lugar busca acercar al lector con el autor mediante presentaciones de libros, clubes de lectura y un espacio de café-bar que fomenta la conversación y el ocio cultural.

Un espacio que va más allá de los libros

Consuelo Gaitán, quien fue directora de la Biblioteca Nacional durante seis años hasta 2019, explica que Ficciones no es solo una librería, sino un centro cultural. "Acercamos al lector con el autor a través de las presentaciones de libros, propiciamos encuentros entre lectores con los clubes de lectura y tenemos un espacio del café-bar para generar conversación, momentos de ocio, teniendo siempre como marco a la librería como un espacio cultural", señala.

Autores que han pasado por Ficciones

Reconocidos nombres de las letras han visitado el lugar, como Piedad Bonnett, Juan Esteban Constaín, William Ospina, Héctor Abad, Fernanda Trías, Laura Acero, Ricardo Silva, Pilar Quintana, Azriel Bibliowicz y Tania Ganitsky, entre otros. "Han sido dos años intensísimos, de mucho trabajo para buscar lectores, propiciar conversaciones alrededor de los libros y diversificar nuestra oferta", agrega Gaitán.

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La lectura como herramienta de empatía

Para Gaitán, la lectura es esencial para construir una sociedad más empática y democrática. "La lectura tiene una magia inusitada: un lector conversa no solo con sus contemporáneos sino con individuos y sociedades de otras geografías y momentos históricos. Las ficciones nos relatan experiencias y puntos de vista que generan emociones genuinas en un lector", afirma. Menciona ejemplos como la miseria de la India descrita por Kiran Desai, la voz de un esclavo en 'James' de Percival Everett, o la compañía que brinda 'El día en que Nils Vik murió' de Frode Grytten.

Desafíos y apoyos

Uno de los mayores retos ha sido entender la estacionalidad del comercio y mantener la convocatoria de lectores. Gaitán enfatiza la necesidad de políticas públicas que prioricen la lectura. "La lectura debería estar en un lugar privilegiado en la agenda de políticas públicas, como eje de la educación, de la cultura, como fuente necesaria para hacer crecer una sociedad con pensamiento crítico y valores democráticos. Es imperativo que haya más lectores y menos odiadores", sostiene. Agradece el apoyo de las editoriales, que han sido solidarias ante las dificultades económicas.

Evolución del espacio

Desde su apertura, Ficciones ha ampliado sus espacios. Ahora cuenta con una zona de bar independiente para quienes deseen leer o socializar sin asistir a eventos. También alberga más clubes de lectura, tanto propios como de grupos externos que eligen la librería como su lugar de encuentro.

Motivaciones y recuerdos

Lo que mantiene a Ficciones son sus lectores. "La emoción de un lector que regresa a contarnos que acertamos en las recomendaciones, los chicos que convencen a algunos reticentes padres de que les compren libros, son pequeñas victorias que disfrutamos mucho", dice Gaitán. La belleza del lugar ha llevado a que escritores lo escojan para presentar sus obras.

Proyectos futuros

La librería está reestructurando su carta de bar con platos ligeros y nuevos cócteles literarios llamados 'Libros Líquidos', como 'Un tal Pedro Páramo' inspirado en Rulfo, o 'Virginia Tónica' por Virginia Woolf. Además, planean abrir una franja llamada 'Confieso que he leído', donde invitarán a lectores apasionados de diversas profesiones que consideran que la lectura transformó sus vidas.

El amor por los libros

Gaitán reflexiona sobre cómo los libros han marcado su existencia. "Los libros son una fuente de sosiego inagotable. A mis 15 años me regalaron los 7 tomos de 'En busca del tiempo perdido' y ahí quedé perdida para siempre entre páginas", recuerda. Destaca el valor social de la lectura para la equidad y la pacificación. "La democracia se construye con los criterios que da el pensamiento crítico y su fuente nutricia no es otra que la lectura", concluye.

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Recomendaciones literarias

Entre sus autores favoritos están George Eliot, Marguerite Yourcenar, Thomas Hardy, Sándor Márai, Iris Murdoch y Georges Simenon. También recomienda literatura autobiográfica de Elias Canetti, Emmanuel Carrère, Vladimir Nabokov, Piedad Bonnett, Vivian Gornick, Amartya Sen y Gabriel García Márquez. "Envidio a quien aún no ha leído 'El Conde de Montecristo' ¡qué placer le espera!", dice.