El documentalista gráfico Camilo Aguirre ha lanzado su libro Lo que queda, una novela gráfica que aborda la violencia política en Colombia desde una perspectiva personal y colectiva. La obra surge de la necesidad de Aguirre de crear un proyecto con voz propia, utilizando el cómic como herramienta de investigación académica y visibilización de procesos sociales.
¿Qué es Lo que queda?
Lo que queda es una novela gráfica que nace del deseo de Aguirre de empezar un proyecto con su propia voz. Descubrió que el cómic podía ser una forma de investigación académica y de relacionarse con comunidades, generando diálogos y visibilizando dinámicas sociales. Quería trabajar con el material recogido a través de entrevistas y validar la anécdota como herramienta narrativa en el documental, especialmente en el cómic documental.
Motivación del libro
La motivación principal fue validar la pertinencia de la anécdota en la narrativa histórica. Aunque las anécdotas suelen ser poco válidas historiográficamente por no ser verificables, Aguirre buscaba darles un lugar en la construcción de la memoria. Él mismo se muestra en la obra como investigador, manteniendo conversaciones y entrevistando personas, reconociendo su propia subjetividad.
Construcción del relato polifónico
El libro no fue concebido inicialmente como un relato de memoria colectiva de Colombia, sino como una validación de la anécdota. Sin embargo, al integrar múltiples voces y experiencias, se convierte en un relato polifónico. Aguirre destaca que no es neutral y que se muestra a sí mismo investigando, a veces malinterpretando memorias ajenas y propias.
Retos del proyecto
El principal reto fue no desestimar las experiencias de los demás y entenderlas desde una posición respetuosa. La violencia tiene una presencia grande en estos procesos, y Aguirre buscó retratarla con respeto, cuidando cómo se representa.
Conexión entre relato personal e histórico
La memoria histórica construida desde la investigación busca establecer verdades y hechos usando herramientas estadísticas y forenses. La anécdota, en cambio, muestra la subjetividad y la interacción de subjetividades. El lenguaje del cómic permite ver que el dibujo es hecho por alguien con una intención, con errores y características propias, a diferencia de la cámara que aparenta veracidad absoluta.
Mensaje de la obra
El mensaje es que las vidas de las personas tienen un papel en la historia. Todos tienen anécdotas relacionadas con la situación política, incluso si no han tenido muertos. La idea es que la gente reconozca que sus experiencias y acciones tienen peso más allá de los nombres y gobernantes.
La obra invita a reflexionar sobre cómo las experiencias cotidianas se entrelazan con la historia política de Colombia, dando voz a quienes suelen quedar fuera de los relatos oficiales.



