Arte y memoria se unen contra el reclutamiento infantil en Bogotá
Durante cinco días, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella se transformará en un espacio de escucha urgente con la exposición 'No hay edad mínima para la guerra', que reúne performance, mural, podcast y diálogo público para poner en el centro una realidad incómoda y persistente: el reclutamiento infantil en Colombia.
Una programación que cruza lenguajes y formatos
Del 24 al 28 de abril, este proyecto artístico y de investigación, coproducido entre Colombia y Suiza, despliega una programación que aborda la memoria desde lo sensible. Liderado por la artista e investigadora Diana Rojas-Feile, junto a la curadora Jenny M. Díaz Muñoz, el proyecto propone un ejercicio colectivo de escucha que busca visibilizar estas experiencias tanto a nivel nacional como internacional.
El centro del encuentro es Corazón Rudo, una obra inmersiva que se estrena en Colombia y que condensa el cruce entre arte y testimonio. Presentada en la Sala Fanny Mickey, la pieza combina:
- Video y música en vivo
- Relatos de personas reclutadas durante su infancia
- Composición sonora en tiempo real
- Narrativa fragmentada a través de auriculares
Margarita: un avatar que protege el anonimato
En ese universo aparece Margarita, un avatar que reúne múltiples voces y protege el anonimato de quienes participaron. Más que un personaje, representa una forma de narrar lo indecible sin exponer a quienes lo vivieron. La obra, con dramaturgia de Matthias Mohr Sarmiento y un potente componente visual liderado por Sebastián Múnera y Juliana Castro Duperly, convierte el escenario en un espacio de resonancia emocional.
Expansión del proyecto más allá de la sala
Pero la experiencia no se queda en la sala. El sábado 25 de abril, el proyecto se expande en un podcast en vivo dirigido por Laura Wiesner, donde las voces del colectivo La Voz de la Resiliencia toman la palabra. Allí, el testimonio se transforma en conversación, una herramienta para pensar el reclutamiento infantil desde la dignidad, la resistencia y la posibilidad de transformación.
Ese mismo día, mesas de diálogo reunirán a:
- Organizaciones e instituciones
- Artistas e investigadores
- Entidades como UNICEF y COALICO
- Representantes de la Jurisdicción Especial para la Paz
Estas conversaciones buscan ir más allá del arte y entrar en el terreno de la responsabilidad social, discutiendo memoria, prevención y reparación.
El arte toma la ciudad
El proyecto también toma la ciudad. El domingo 26 de abril, en la Calle 26 con carrera 17, se presentará el mural 'No más infancias perdidas', creado colectivamente junto al colectivo La Voz de la Resiliencia y la artista Nats Garu. La obra convierte el espacio público en un lugar de memoria, donde las historias de quienes vivieron la guerra en su infancia se inscriben en el presente de Bogotá.
Dimensión pedagógica y académica
La dimensión pedagógica se extiende los días 27 y 28 de abril con encuentros académicos abiertos, en alianza con universidades como la Universidad de los Andes y la Universidad del Rosario, que invitan a pensar el papel del arte en contextos de violencia y construcción de paz.
Esta iniciativa representa un esfuerzo multidisciplinario para abordar una de las heridas más profundas del conflicto colombiano, utilizando el arte como puente entre el testimonio personal y la reflexión colectiva sobre la memoria histórica del país.



